Cuáles son las carnes que no se pueden comer en Semana Santa

Cuáles son las carnes que no se pueden comer en Semana Santa.

Debido a que la carne representa el cuerpo de Cristo crucificado, en esta época se sugiere a los devotos dejarla de lado. Esta es la lista de carnes que debes evitar, según la tradición.

Para los fieles, Semana Santa tiene un profundo significado espiritual. Y es que de acuerdo a la creencia cristiana y católica, se trata del momento en que se conmemoran los últimos días de Cristo, desde su ingreso a Jerusalén hasta que se produjo su resurrección.

En esta ocasión la festividad partió el 24 de marzo, que se conoce como Domingo de Ramos, y se prolongará hasta el próximo 31 de marzo, es decir el Domingo de Resurrección. El único día feriado será el viernes 29.

Además, esta temporada está muy marcada por tradiciones y ritos que se han aplicado durante décadas por la comunidad de creyentes.

Uno de los más clásicos tiene que ver directamente con el cambio en la alimentación cotidiana, ya que durante estas fechas, la tradición establece que las personas deberían dejar de lado las carnes.

En Semana Santa, muchas personas prefieren consumir pescados y mariscos por la abstinencia de la carne. Foto: Cristóbal Escobar/AgenciaUno.

Las carnes que no se pueden comer en Semana Santa

En lo concreto, la práctica de abstenerse de comer carne ocurre para demostrar una acción de penitencia y reflexión tras el sacrificio de Cristo. También está la creencia que la carne simboliza el cuerpo de Cristo sacrificado, y por la misma razón se recomienda a los fieles dejarla de lado.

Las carnes que se deben evitar durante Semana Santa son las rojas, como vacuno, buey y caballo; y las blancas, es decir pollo, pavo, conejo y cerdo. Esa restricción rige para el Viernes Santo, aunque también hay quienes la aplican durante toda la conmemoración.

Debido a lo anterior, es recurrente que muchas personas opten por consumir pescados y mariscos en estas fechas. Sin embargo, desde la Conferencia Episcopal de Chile establecen que aquello no es una obligación.

“Más que una prohibición de comer, es una invitación a vivir austeramente este día con el sentido de la privación para asociarnos al dolor de Cristo, en el día que se conmemora su pasión y muerte en la Cruz”, indican en su sitio web.

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