El impactante caso de dos hombres que se quitaron la vida y que compartían el mismo corazón y mujer

El impactante caso de dos hombres que se quitaron la vida y que compartían el mismo corazón y mujer
El impactante caso de dos hombres que se quitaron la vida y que compartían el mismo corazón y mujer

Tras un intento de suicidio, un hombre donó su corazón y otro locatario lo recibió. 13 años después, el receptor se quitó la vida en circunstancias similares. Esta es la historia.

Advertencia: en esta nota se tocan temas sensibles, como la muerte y el suicidio.

Un caso sin precedentes se registró en Estados Unidos y sorprendió a miles de personas alrededor del mundo. El protagonista es un corazón que fue donado y que, después de latir en dos cuerpos, se apagó dos veces en contextos similares.

Todo comenzó con Terry Cottle (33). En 1988, según CBS News, vivía con su esposa y dos hijas en un remolque en Carolina del Sur. El hombre no terminó el colegio, sin embargo, obtuvo un diploma similar y buscaba en qué trabajar para ganarse la vida.

Pese a que estaba casado con Cheryl Sweat, todavía hablaba con la mujer con la que estuvo anteriormente. Y a ella le había confesado sus deseos de quitarse la vida.

Un tiempo después, Terry y Cheryl tuvieron una ardua discusión: la esposa le dijo que no podía estar casada con un hombre que ganaba menos que ella y se quitó el anillo de bodas, para después arrojarlo al exterior. Además, le dijo que debía marcharse de casa a la mañana siguiente.

Fue entonces que ocurrió el fatídico día: Terry entró al baño y se disparó a sí mismo. Fue trasladado a emergencias inmediatamente y cuatro días después, le quitaron el soporte vital y donaron sus órganos.

Fue así como, a cerca de 100 kilómetros del lugar, Sonny Graham, un hombre de 57 años, recibió la llamada de que habían encontrado un corazón para él.

Dos hombres corazón
El impactante caso de dos hombres que se quitaron la vida y que compartían el mismo corazón y mujer

El corazón que “provocó” dos suicidios distintos

Sonny Graham era un “hombre importante” en su localidad. Era veterano de la Fuerza Aérea y voluntario en un sinfín de proyectos a favor de su comunidad-

Además, tenía una familia completa. Estaba casado con Elaine, con quien estuvo por más de tres décadas, y tenía dos hijos.

No obstante, en 1994 contrajo un virus que dañó su corazón, lo que lo hizo encabezar la lista de donantes para un trasplante de este órgano. Fue así cómo le llegó el corazón de Terry.

La operación fue exitosa y el hombre tuvo una buena recuperación. “Lamento que el otro tipo haya muerto, pero este es mi corazón ahora”, le habría dicho a un médico que le recomendó buscar ayuda si es que se sentía culpable al tener el corazón de otra persona latiendo en su pecho.

Pero fiel a su estilo, Sonny Graham envió una carta de agradecimiento a la familia de Terry. Quería agradecer específicamente a la esposa del donante, Cheryl. Y fue ahí cuando comenzaron a intercambiar fotografías y, después de salir a cenar, se enamoró de la viuda.

Después de dejar a su esposa con la que estuvo más de tres décadas, se mudó a una casa rodante con Cheryl, pero los problemas llegaron rápidamente. La mujer lo dejó y él la demandó por haberse robado un anillo de diamantes y por no pagar algunas deudas.

Sonny Graham
El impactante caso de dos hombres que se quitaron la vida y que compartían el mismo corazón y mujer

Pese a los “obstáculos”, lograron solucionarlo y volvieron a estar juntos. Sin embargo, Sonny elaboró un testamento “por si acaso”, donde no le dejaba ni un centavo a Cheryl.

Pocos días después, en una mañana nublada, Sonny Graham acabó con su vida disparándose en la cabeza, al igual que lo había hecho Terry, 13 años antes y con el mismo corazón.

El caso despertó dudas de si un corazón puede albergar un “gen suicida” que haya provocado que ambos hombres decidieran quitarse la vida, o si el “común denominador” había sido Cheryl, la mujer que también compartieron.

El cuarto esposo de la mujer aseguró que cualquiera que se involucre con su exesposa, “se encontrará en una montaña rusa emocional. Un día ella te odia, un día te ama y al día siguiente te odia. Supongo que tengo suerte de estar vivo”.

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