Por Axel ChristiansenReview: El Omen Max 16 es un monolito de poder ideal para usuarios expertos
La bestia liberada por la marca gamer de HP es un montón de números cuya verdadera fuerza puede liberarse solo a través de su software, para bien y para mal.

El mundo de los computadores portátiles puede dividirse principalmente en dos grandes categorías: los que son livianos y pensados para trabajar en el camino y los que simplemente buscan comprimir la mayor cantidad de poder en el menor espacio posible, sin importar factores como peso, portabilidad y hasta precio.
El Omen Max 16 es claramente parte de la segunda categoría, porque solo al ver sus números podemos imaginar que HP a través de su marca gamer no escatimó en recursos para poblar este equipo: un procesador Intel Core Ultra 9 275HX, una unidad de almacenamiento de estado sólido de 2 TB, 64 GB de memoria RAM DDR5, una pantalla de 16 pulgadas OLED de 240 Hz y para culminar el equipo, una tarjeta gráfica GeForce RTX 5090 de 24 GB de memoria de video.
En resumen, una verdadera bestia de la computación portátil.

Quienes buscan un equipo imbatible en lo que respecta a potencial de poder, es difícil encontrar algo así en el mercado, con potencial tanto para el público gamer como para quienes trabajan en diseño gráfico avanzado, animaciones 3D, edición de video profesional y trabajo en aplicaciones de IA, pero sepan también que no es un equipo para transportar a todos lados: su peso es de 2,68 kilos —pensado para ser portátil pero dentro de un espacio como tu casa o una oficina, no para transportarlo a menos de que quieras ganarte una hernia— y su batería, aun en el modo de ahorro, puede desvanecerse en menos de 3 horas.
Y eso es sin sumarle el peso de su cargador que es de 250 W para poder hacer funcionar todo el maquinón. Nada de esto es una molestia una vez que eliges en qué lugar de tu casa vas a colocarlo, o en mi caso, cuando decidía llevarlo de la habitación al living para conectarlo a la TV.

Como es de esperarse y en las condiciones apropiadas, el Omen Max 16 vuela con todas las aplicaciones que quieras colocarle, pero tampoco es tan fácil. Por defecto el equipo querrá reducir o al menos automatizar el poder que usa para ser más eficiente y evitar los típicos problemas de calor y eficiencia.
Así que tendrás que usar la suite de herramientas enterradas por Omen para regular desde la velocidad del ventilador hasta la cantidad de núcleos activos del procesador. En ese sentido es muy completa, ya que permite configurar hasta las luces del teclado y la barra de RGB, lo que entrega una capa de personalización extra que siempre viene bien.
Eso me ocurrió al comienzo, cuando pensé que simplemente con un “plug and play” el computador me daría rendimientos excepcionales. Sí puedo decir que al menos puede correr títulos en configuración Alta sin problemas y sin tener que recurrir al ventilador, lo cual puede ser una ventaja. Pero si ya quieres ir a Ultra o bien sacarle provecho a los 240 Hz de la pantalla jugando a más de 60 cuadros por segundo, allí necesitarás el equipo configurado en la aplicación.

Esto también tiene sentido con el tipo de público al cual está dirigido este tipo de equipos. Por ser gamer no significa que sea el reemplazo de una consola que es llegar y jugar, sino que lo que plantea es la posibilidad de poder montar un streaming en paralelo a tu juego, desarrollar aplicaciones o crear lo que quieras en la era digital.
Ahora bien, no crean que este equipo sea un reemplazo de un PC igual pero de escritorio, porque finalmente el gasto de energía es mucho menor, siguen siendo versiones móviles por lo que deben utilizar las últimas tecnologías como DLSS 4, generación de frames por IA y otros artefactos para funcionar de manera perfecta en configuraciones Ultra. Pero en una pantalla de 16 pulgadas ayuda a que no se noten tanto los artefactos creados por IA.
Cosas que podrían haber hecho mejor son elementos como el trackpad y el teclado. El trackpad es derechamente poco fiable (aunque siempre lo usé con mouse para jugar) y el teclado, si bien no es malo, tampoco es mecánico y además tiene una tipografía que, en lo personal, encuentro poco legible.
En resumen, el Omen Max 16 es un equipo gamer pero con G mayúscula. No solo su valor que sobrepasa los 4 millones de pesos hace que no sea para todos, sino también la profundidad de sus infinitas configuraciones. Si simplemente quieres sentarte y jugar, una consola es mejor opción; pero si te divierte no solo juguetear con el software sino que también con el hardware, este aparato tiene potencia de sobra para llevarte al infinito y más allá.
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