ventanita sentimental

Quiere debutar en ligas mayores

"La vecina me pidió que le echara un ojo a su perro y quedó muuuuy agradecida por la paleteada".


Doctor Cariño:

Le escribo desde el más íntimo nerviosismo. Luego de mil batallas en pastos tiernos, me toca debutar en el campo de la experiencia. ¿La historia? Se la resumo: mi vecina -cuarentona, sin hijos- me pidió que le echara un ojo a su perro en lo que se demoraría en el supermercado. Solo tuve que mirarlo desde mi casa por cerca de media hora, pero ella quedó muuuuy agradecida por la paleteada. ¿Me va a creer que me mandó un video bien coquetón? Y no es que me pase rollos, si de hecho me dijo que cualquier cosa que se me ofreciera, me pasara para el lado.

Y claro, ahora me doy cuenta que me falta arroz, sal y azúcar. Estoy que voy a pedirle una tacita… cuando no esté el marido, eso sí. ¿Salto la muralla, doc? Las oportunidades se dan una vez en la vida, dicen.

Paulo, el veinteañero

Paulito, el califa:

Disculpe que le ponga un cartel de entradita, pero por su relato de «mil batallas» y la excusa de la tacita, me lo figuro bien urgido.

Usted debe saber que yo no estoy a favor de meterse en las patas de los caballos, ni mucho menos destruir familias. Aunque la vecina le caliente la sopa, debería respetar al marido… ¿O acaso a usted le gustaría que le hicieran esa gracia?

Se lo dejo a su conciencia, pero me tinca que cuando lea esta respuesta ya tendrá la despensa llena de arroz, sal y azúcar.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com

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