Crónica de un combo en la Cámara: el día de furia de Gonzalo de la Carrera en cinco pasos

Gonzalo de la Carrera

Este martes todo giró en torno a la figura del diputado. Tanto así, que en un lapso de apenas dos horas abandonó el Congreso entre insultos, sus colegas condenaron sus acciones frente a los micrófonos y en redes sociales, Chile Vamos anunció que lo llevará a Comisión de Ética, el Partido Republicano lo expulsó del Comité y el diputado Alexis Sepúlveda lo denunció.

El escándalo que sacudió al Congreso comenzó unos minutos antes de lo que se cree, cuando Gonzalo De la Carrera —60 años, ingeniero comercial, conductor radial, exmilitante del Partido Republicano y diputado por el distrito 11— solicitó la palabra:

—Solo decirle a la ministra del Interior que algunos han pedido su renuncia; yo quiero despedirla gentilmente de su cargo, porque sé que después del resultado del domingo no la vamos a ver de nuevo como ministra… quizás como embajadora.

Desde luego, De la Carrera no iba a perder la oportunidad de repasar al gobierno, y con el estilo provocador que suele manejar, apuntó a los rumores que circulan sobre un posible cambio de gabinete en el caso de que el próximo 4 de septiembre, en el Plebiscito constitucional, se imponga la opción del Rechazo.

Ministra Siches

“Muchas gracias, hasta luego”, cerró con una sonrisa en la cara, como ufanándose por su intervención. Era, también, una respuesta a las pifias inmediatas que brotaron desde el otro sector del hemiciclo.

—Voy a intentar omitir la última falta de respeto del diputado que intervino —respondió la ministra Izkia Siches, que se encontraba allí para discutir la presencia de carteles internacionales de narcotráfico en Chile.

Un combo al vicepresidente de la Cámara

El video con la agresión de Gonzalo De la Carrera contra el diputado Alexis Sepúlveda se reveló recién unas horas más tarde. No es un video de buena calidad, por el contrario. Para apreciar cada detalle del entrevero, de hecho, hubo que hacerle un zoom-in a la zona en la que se hallaba la testera.

Hay una explicación: esto ocurrió una vez finalizada la sesión en sala, y las imágenes corresponden a una de las cámaras de seguridad.

De todos modos es suficiente para advertir al diputado del distrito 11, entonces todavía parte de la bancada republicana, una vez más como protagonista de la controversia, desencajado.

Aunque él y Sepúlveda, de espalda, están rodeados, parecen estar los dos solos. Todo se trata de ellos.

Y aunque no lo parezca, hubo un diálogo, que por supuesto, por la distancia de la grabación, no es posible percibir. Lo que sí se ve con claridad es cómo, de pronto, De la Carrera empuña la mano derecha y lanza un “cortito” al rostro de Sepúlveda.

Lo empuja y aparentemente después le lanza un par de patadas. Claudia Mix y Marcela Riquelme son las primeras que intentan frenarlo. Luego se sumaron Miguel Landeros, Raúl Soto y el resto.

Más tarde, la propia diputada Riquelme (IND-CS) relató su versión de los hechos:

—Me acerqué a la Mesa y le pregunté a Alexis Sepúlveda y a Claudia Mix cuántas veces se puede llamar al orden a un diputado antes de pasar a otro tipo de sanciones (tras la intervención contra la ministra Siches) y la respuesta que me dieron es que era por cada sesión.

Entonces entró en escena Gonzalo de la Carrera, “y se lleva unos centímetros al diputado (Raúl) Soto y le dice ‘hay estúpidas que llegan tarde y a llamar la atención’, refiriéndose a mí obviamente”.

—Le dije “oye, qué te pasa, ¿por qué me tratas de estúpida?”. Él siguió insultándome y yo le pedí al diputado Soto (presidente de la Cámara) que certificaran ellos el hecho de que habían presenciado estos insultos.

Debió intervenir el diputado Alexis Sepúlveda, “que estaba a mis espaldas, y le dice a De la Carrera ‘por qué tan violento’. Y en ese minuto el diputado De la Carrera le da un puñete en la cara, en el ojo al diputado Sepúlveda, le da una patada. Nadie esperaba eso”.

A esas alturas, mientras Riquelme precisaba cómo transcurrieron los hechos, el diputado De la Carrera abandonaba el hemiciclo en medio de un caos: cámaras y micrófonos que apenas sí le dejaban avanzar, recriminaciones de sus pares, insultos de asesores y pedidos para que deje el cargo.

“¡Facho cu…!”, “¡Que renuncie, que renuncie!” o “¡Fuera de acá, psicópata!, ¡enfermo de la cabeza!”, fueron algunos de los epítetos que coleccionó.

Pero a él parecía no importarle. Antes de hablar, se puede ver en algunos videos grabados por periodistas que se encontraban en el Congreso, se dio vuelta y le sonrió a sus detractores.

Una defensa insostenible

—Diputado, lo puede aclarar, ¿usted le pegó un combo a un dipu…?

—No —se baja la mascarilla De la Carrera e interrumpe la pregunta—, él me pegó dos pechazos en la testera y yo reaccioné ante la agresión de él.

Apenas se escucha a los periodistas y al diputado en la grabación. Es más, con mayor claridad se puede advertir un grito en su contra: “¡Llaitul es un moco al lado tuyo, terrorista de mierda!”.

—Pero usted le pegó de vuelta…

—Sí, me defendí… Me defendí.

Después, a medida que avanzaba y le gritaban de todo, De la Carrera se detuvo: “Ese es el show de la izquierda”.

—Fui a la testera a hablar de por qué me había amonestado el presidente de la mesa. Siento que habían habido otros parlamentarios que habían recibido un trato distinto por sus discursos, y él me dijo “¿te creís muy choro?”, y me pegó tres empujones y pechazos.

En esas circunstancias no era extraño sospechar lo que estaba por venir. La defensa del diputado no fue suficiente para la bancada republicana, que a través de su jefe, Cristóbal Urruticoechea, anunció su salida unos minutos más tarde:

“Este tipo de acciones son inaceptables. Como jefe de bancada y con el apoyo de los diputados del Partido Republicano, hemos decidido la expulsión del diputado independiente Gonzalo De la Carrera de la bancada del Partido Republicano”.

De todos modos, De la Carrera no es militante de la colectividad desde el pasado 22 de diciembre, cuando optó por renunciar en medio de una polémica por la difusión de fake news en contra del Presidente Gabriel Boric.

Gonzalo de la Carrera

“Rechazo” transversal

Tras constatar lesiones en el centro médico del Congreso, reapareció en escena el diputado del Partido Radical Alexis Sepúlveda.

—Me duele en particular, porque es un esfuerzo, sobre todo en el momento que vive Chile, en que tenemos que todos construir, todos colaborar —sostuvo en relación a la agresión de De la Carrera—. Imagínense, hoy día estábamos en sesión especial tratando la violencia de los carteles, a propósito de una petición especial. ¡Miren el espectáculo que damos!

Luego aclaró su participación: “Lo hice de la mejor buena fe, vi a una colega que estaba siendo agredida verbalmente, que es mi colega Marcela. Encontré que eso no correspondía y le pedí a este diputado que no fuera tan agresivo, esa fue mi intervención, a lo cual él reaccionó de manera violenta. Yo creo que él tendrá que verse cuál es su problema, porque no es la primera vez, ya son reiterados sus actos en los cuales pierde el control”.

Finalmente, luego de agradecer a quienes lo contactaron para manifestarle su solidaridad por el incidente, Sepúlveda anunció acciones legales:

—Porque el terreno al que nos quiere llevar el diputado De la Carrera nosotros no vamos a entrar (…); parece que él está acostumbrado a solucionar sus problemas de esa manera, y lo único que nos queda, para salir de ese barro en que nos quieren meter algunos, o él en particular, es recurrir a las instancias legales que tiene Chille.

“Me preocupa su estado mental, porque termina siendo un peligro para todos”, completó.

Gonzalo de la Carrera

En tanto, desde Chile Vamos anunciaron que llevarán al diputado De la Carrera a la Comisión de Ética. “Esperamos que sea sancionado con la severidad que corresponde porque este tipo situaciones no podemos normalizarlas ni dentro, ni fuera del Congreso (…) Si no somos capaces de tolerarnos entre nosotros, ¿qué ejemplo le estamos dando a las personas?”, se preguntó el parlamentario de Renovación Nacional, Andrés Longton.

Precisamente el presidente de la Comisión de Ética, Nelson Venegas (Partido Socialista), explicó que De La Carrera presenta antecedentes: “Ha tenido cuestionamientos por agresiones verbales y respecto a una presunta agresión física que habría realizado contra el diputado Daniel Manouchehri, aparte de eso otro que tiene que ver con dar a conocer ciertos datos privados del mismo diputado”.

El gobierno también se refirió al escándalo. Fue a través de la ministra de la Mujer e Igualdad de Género, Antonia Orellana, quien en redes sociales opinó: “Lo de Gonzalo De la Carrera no es una enfermedad. Es ejercicio de machismo puro y no es la primera expresión. Mi sororidad y cariño a la ministra Siches ante reiterada actitud y a congresistas Marcela Riquelme y Alexis Sepúlveda por su valentía”.

Una disculpa (aparentemente) insuficiente

A las 20.20 horas de este martes, Gonzalo De la Carrera emitió una declaración pública vía redes sociales para aclarar su relato y de paso disculparse:

“A partir de una injusta interpretación del reglamento de la cámara, finalizada la sesión, me acerqué a la testera del hemiciclo donde se produjo una discusión y un altercado con el diputado Alexis Sepúlveda, en la cual, él me agredió —verbal y físicamente—, hechos por los que me defendí”.

“Más allá de las circunstancias de lo ocurrido y sin ánimo de justificar de ninguna manera los hechos, reconozco que cometí un grave error al reaccionar de esta manera para defenderme de la agresión física y verbal del diputado Sepúlveda”.

“Lamento el mal momento vivido por mi Bancada, sus colaboradores, pero principalmente a mis electores. A todos ellos les pido disculpas y me despido esperanzado de que el proceso y las evidencias se muestren pronto públicamente y demuestren lo que verdaderamente ocurrió en esta lamentable situación”.

El hecho es que De la Carrera en ningún momento reconoce la versión que entrega el resto y que le costará acciones legales, quedarse sin bancada y un nuevo paso por la Comisión de Ética.

Ni siquiera se refiere a sus dichos sobre la diputada Riquelme sino que, tal como mencionó mientras abandonaba el hemiciclo entre insultos, para él, aparentemente se trató apenas de una defensa.

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