El macabro asesinato y descuartizamiento de Marta Peña: a 10 años de un crimen sin respuestas

Marta Peña fue asesinada el 21 de octubre de 2013, hace exactamente 10 años.
Marta Peña fue asesinada el 21 de octubre de 2013, hace exactamente 10 años.

Un borroso video, la participación de un cojo y un pasado marcado por la violencia, son algunas de las huellas que dejó el crimen descubierto en el “túnel maldito” de Santiago.

Este sábado 21 de octubre se cumple una década del misterioso y macabro crimen de Marta Peña Zamorano, una mujer de 31 años cuya vida estaba marcada por la violencia y las drogas, y que terminó de la peor manera posible.

La intervención de terceras personas en su muerte saltó a la vista. El cuerpo fue descuartizado y puesto al interior de bolsas que un sujeto —cojo y completamente desconocido hasta la fecha—, trasladó hasta un paso bajo nivel no habilitado que atraviesa la Autopista Central y que antecede al penal Santiago 1 y el Centro de Justicia en Santiago.

Fue en este lugar donde el sospechoso le prendió fuego a los restos que, previamente, había puesto al interior de un carro de supermercado. La escena era terrible, pero debieron pasar varias horas para que transeúntes advirtieran la presencia del fuego y un olor que les parecía extraño. Luego de acercarse y comprobar la presencia de restos humanos, alertaron a la policía y se dio inicio a la investigación.

policial
Sitio del suceso, a pocas horas del hallazgo del cuerpo.

El misterio del caso

Un borroso video, al que tuvo acceso la PDI, muestra a un hombre con cojera llevando el carro hacia el “túnel maldito”. Si bien no se pudo determinar su identidad, se concluyó que se trataba de alguien con expertise en faena animal.

A los pocos días, comenzaron a surgir las teorías y sospechas. Sobre todo las que apuntaban a la pareja y ex pololos de Marta, madre de tres hijos (de 7, 12 y 14 años en aquel momento) que habría sido víctima constante de violencia intrafamiliar.

Lo cierto es que, recién en agosto de 2015 (casi dos años después del asesinato), se identificó a un primer sospechoso. Se trataba de un cuidador de vehículos, con antecedentes penales por amenazas y que presentaba un tipo de capacidad intelectual limitada. Sin embargo, jamás se pudo comprobar su participación en los hechos.

Surgen hipótesis

En octubre de 2013, cuando el crimen de Marta Peña ya era tema nacional, las declaraciones de presos de la aledaña ex Penitenciaria conducen a que todo se trató de un ajuste de cuentas narco, ya que la mujer era adicta y dealer de cocaína. Tras sufrir un quiebre con su “jefe”, habría sido eliminada.

Esta tesis también dio paso a la posible participación de dos o más sujetos, restándole responsabilidad al misterioso cojo, que pudo haber sido apenas una pieza del puzzle policial.

Ya en 2014, una nueva teoría salió a la luz: la posibilidad de que el crimen estuviera ligado al ejercicio de la prostitución.

Es que pocas semanas antes de morir, Peña se había iniciado en el mundo nocturno del sector centro sur de la comuna de Santiago, arriesgando su integridad para pagar un par de cuentas y satisfacer su vicio. Al levantar su cadáver, los peritos constataron que la única parte que faltaba del cuerpo era la pelvis de la mujer.

Lo concreto es que se logró concluir, que antes de morir, Marta recibió golpes en la cabeza y pereció ahorcada con un lazo.

Detalles de la investigación

De acuerdo a la investigación, la tarde de su muerte, Marta Peña subió a un auto en su zona de trabajo y nunca más volvió. La autopsia comprobó alta presencia de alcohol y cocaína en su cuerpo.

A la fecha, no existe un sospechoso al que seguirle la pista, pues todos fueron descartados, mientras que el cojo nunca más apareció, dejando la duda de si se trataba de alguien que lo estaba haciendo por trabajo u obligado.

Analizando el carro de súper, la PDI encontró sangre de otro cadáver que nunca logró ser identificado, ni muchos menos hallado.

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