“Luz divina” lo convirtió en Karole Romanoff

Autor: La cuarta

Cabrito que hablaba en lenguas y sangraba terminó como una robusta rucia dentro del balón.


Fueron tantas las ganas de los creyentes por ver a la Virgen de Peñablanca que algunos quedaron temporalmente ciegos por estar mirando tanto rato al cielo y al sol, a la espera de una señal divina.
En los supuestos avistamientos de la Virgen, Miguel Ángel Poblete sangraba, hablaba en lenguas muertas y entraba en éxtasis.
De eso han pasado más de 20 años, pero en la memoria de los chilenos siguen vivas las imágenes del muchacho arrodillado, mirando al cielo y diciendo "Bendita eres entre todas las mujeres. Si creéis en mí, tendrás la paz eterna", entre otras frases.
Después de mucho tiempo pasando piola, el propio "vidente" reconoció a La Cuarta que fue la misma luz divina quien lo llevó a dejar su aspecto de macho y apareció convertido en mujer.
Con varios kilos de más, ojos maquillados, labios pintados y pelo rubio, Miguel Ángel Poblete reapareció en 1994 como Karole Romanoff y formó una secta en la localidad de Peñablanca, en la comuna de Villa Alemana.
Antes de convertirse en alcohólica, Karole se hacía rodear por un grupo de 100 fieles para seguir "invocando" a la Virgen, en la onda médium.
Por su condición de transexual, Karole nunca pudo encontrar una pega estable y vivía de las ofrendas en dinero o comida que obligaba a pagar a sus fieles.
A comienzos de este año Karole Romanoff se trasladó a una casa de la Gran Avenida porque, según ella, seguía viendo a la Virgen. En una especie de santuario se reunía con puras viejitas que veían cómo la robusta vidente rezaba y se emborrachaba con cerveza.
Después regresó a Villa Alemana, comuna donde siguió poniéndole güendi.

 

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