Viviana Haeger: el caso que inspiró la primera serie chilena de Netflix

La desaparición y homicidio de la contadora de Puerto Varas da origen a 42 días en la oscuridad, ficción que se acaba de estrenar en la plataforma.

42 días de misterio y 7 años de teorías. A partir del martes 29 de junio de 2010, la desaparición de Viviana Haeger (42) cambiaría para siempre la vida de su círculo cercano y, particularmente, la de su esposo Jaime Anguita.

En aquella jornada, cerca de las 14.00 horas, el ingeniero civil de 52 años recibió un llamado en el que se le informaba sobre una desconcertante situación: su esposa había sido secuestrada, le indicó una voz masculina, aparentemente desconocida.

Sin embargo, pese a la gravedad del mensaje, el empresario pensó que se trataba de una estafa, motivo por el que cortó el contacto telefónico, sin prestarle mayor importancia ni corroborar la información.

Lo cierto es que todo el escenario cambiaría minutos más tarde, cuando Vivian, una de las hijas del matrimonio, le habló a su padre por la misma vía para contarle que su madre no la pasó a buscar al colegio.

A raíz de este extraño hecho, Anguita decidió retornar al domicilio donde residía junto a su familia -también compuesta por Susan, la hija menor- ubicado en el condominio Parque Stocker, a unos 7 kilómetros al norte de Puerto Varas, en la Región de Los Lagos.

Una vez en el inmueble, el profesional advierte que tanto el auto como las llaves de la dueña de casa están en el hogar. Fue en este punto que Anguita denuncia la situación a la policía, dando cuenta de la extraña llamada recibida horas antes. El presunto secuestro se comienza a investigar y toda la comunidad reacciona a la alerta. Con el correr de los días, la misteriosa desaparición es tema nacional.

El 10 de agosto de 2010, luego de varias semanas tras la pista del presunto captor, fue el propio Jaime Anguita quien confirmó el hallazgo del cuerpo de Viviana Haeger. Para sorpresa de todos, el cadáver fue encontrado en el entretecho de la casona, desde donde comenzó a emanar un fuerte olor.

Cabe destacar que en la misma vivienda ya se habían realizado múltiples pericias e incluso sirvió de base para distintos miembros de la PDI que, un par de años más tarde, serían sancionados por irregularidades en el caso.

De acuerdo a los antecedentes del caso que ya se tomaba los matinales, noticieros y diversas crónicas de la prensa escrita, el cuerpo de la contadora estaba tendido en posición fetal en el ángulo final de la estructura interna, colindante al muro de la habitación matrimonial, en una mansarda que al parecer fue rastreada -sin éxito- por los investigadores.

Fue en este nuevo contexto que el foco de la indagatoria se modificó a un posible homicidio. De hecho, la familia de la mujer apuntó derechamente al marido.

Sin embargo, a los pocos días el Servicio Médico Legal de Temuco descartó la intervención de terceras personas en la muerte de Viviana. Tampoco había pruebas de que el cuerpo hubiese sido arrastrado al lugar, por lo que el 8 de octubre anunciaron que la madre se había suicidado tomando un herbicida que la terminó por asfixiar.

No obstante, el 14 de diciembre de 2011, un nuevo fiscal de la causa reabrió el caso y pidió exhumar el cadáver de Haeger, lo que finalmente permitiría confirmar lo que ya sospechaba la hermana y madre de la víctima: se trataba de un asesinato.

Detenidos

En diciembre de 2015, una confesión clave terminó por darle un vuelco al caso Haeger: el trabajador de la construcción José Pérez Mancilla confesó a la PDI que Jaime Anguita lo habría contactado para que matar a su esposa.

De acuerdo al testimonio del presunto sicario, fue “contratado” por el ingeniero para acabar con la vida de la mujer, previo pago de dos millones de pesos.

Fue esta declaración la que llevó a la Brigada de Homicidios de Osorno hasta el mismo hogar de Anguita, quien fue detenido cerca de las cuatro de la mañana del 8 de diciembre.

Foto: José Pérez
Foto: José Pérez

El 29 del mismo mes, Pérez protagoniza una reconstitución de escena que termina por confirmarlo como autor material del crimen, pero nunca logra acreditar que fue por encargo del ingeniero, quien tras pasar casi dos años tras las rejas e incluso haber enfrentado una petición de cadena perpetua en enero de 2017, el 28 de septiembre de ese mismo año fue absuelto por unanimidad en el Tribunal Oral en lo Penal de Puerto Montt, por falta de contundencia en las pruebas.

Por su parte, José Pérez cambió su historia, pues la pena por sicariato era mayor, reconociendo sólo el haber entrado a una casa que ya conocía para robar un simple par de cámaras, lo que derivó en que fuera condenado a una pena efectiva de 10 años de cárcel.

El caso Haeger inspira la nueva serie de Netflix, recientemente estrenada, 42 días en la oscuridad.

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