Canchero de Colo Colo demanda por 100 millones de pesos a Blanco y Negro

Autor: LaCuarta.com

Asegura que realizar su trabajo sin ayuda lo llevó a padecer un dolor extremo en sus brazos.


Una indemnización de 100 millones de pesos buscar recibir el “canchero” del pasto del estadio David Arellano, Daniel Fuentes Soto, quien interpuso una demanda laboral contra Blanco y Negro.

Aquello, debido al extremo dolor que padece en sus brazos debido, según asegura, a tener que cuidar el pasto de la cancha del estadio de Colo Colo sin ayuda alguna.

Con licencia médica desde el año pasado, Fuentes, de 42 años, manifiesta que no puede tomar en brazos a su hija de 6 meses a raíz del dolor en sus extremidades.

En la demanda se detalla que el “canchero” comenzó su trabajo en la concesionaria el 1 de julio del año 2005. Partió primero como auxiliar de mantención de cachas y áreas verdes, y luego asumió como encargado de canchas y prados. Esto último a contar de octubre de 2013.

En el miso texto plantea que “la sobrecarga de actividades y el incumplimiento de la ley por parte de la administradora del Cacique, la que no habría tomado las medidas necesarias para proteger su vida y su salud, provocaron su padecimiento”, según detalla LaTercera.com.

“Mis funciones consistían en estar a cargo de la mantención de todas las áreas verdes del estadio Monumental, me refiero específicamente a la cancha principal, canchas laterales, jardines, árboles, plantas y también debía velar por el mantenimiento del exterior del recinto, esto es la calle y perímetro del estadio, debo mencionar que el estadio Monumental tiene como superficie de pasto 70.000 metros cuadrados”, detalla el funcionario, que permanece con licencia médica.

Brazos y hombros

Mencionó también el permanente cambio de “palmetas” de pasto de 50 por 50 centímetros, con un priomedio de una 200 diarias.

Y dijo también que la compra de una maquinaria para ayudarlo resultó peor, porque “provocaba mucha vibración (…) lastimando inexorablemente mis brazos y hombros”.

A lo anterior se suma que otra de sus tareas era demarcar las líneas de las diversas las canchas, para lo que utilizaba otra maquinaria que también le provocó problemas.

“Esta función se hacía con un carro especial a mano y con motor, lo que provocaba mucha vibración a mis hombros y codos”, detalló.

Además, aseguró que lo tenían a cargo del aseo del lugar, así como de podar los árboles y regar las canchas. Aquello, sin contar con que cada jornada debía botar en un contenedor todo el pasto que había sido cortado. Cientos de kilos en cada oportunidad.

Relató que a mediados de 2015 “comencé a sentir mucho cansancio en mis hombros, junto con eso comencé a perder la fuerza en ambos brazos. En un primer término no le presté mayor atención, pues tenía que seguir trabajando, pero llegó un punto en que los dolores y las sensaciones fueron aumentando hasta que ya no podía ni levantar una taza de café”,

“¿Por qué me decidí a demandar si todavía sigo en el club? Por disconformidad. No se preocuparon por mí. Nunca me llamaron para preguntarme cómo estaba, si necesitaba algo. Nada. Perdí el entusiasmo. Yo llegué el 2002, en la quiebra, antes de la SA, y éramos como una familia. Ahora no hay preocupación”, le dijo al mencionado medio.

La respuesta de Blanco y Negro

En tanto, desde Blanco y Negro negaron los cargos. Y la respuesta no se hizo esperar.

La concesionaria argumentó que “jamás hizo laborar al sr. Fuentes, en ningún momento a lo largo de su relación laboral con Blanco y Negro, de la forma completamente exagerada e irreal que pretende”.

“Ahora bien, en esta causa no nos queda más que afirmar que la suma demandada no es más que el fiel reflejo de la pretensión de la contraparte, en cuanto a ‘mercantilizar’ el daño moral supuestamente soportado por su persona”, añadió.

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