La "U" no despierta de su eterna pesadilla

El equipo azul tenía el duelo controlado ante Curicó Unido, fue tres veces en ventaja, pero el gol de Mauro Quiroga firmó el amargo 3-3. Alfredo Arias aún no gana y el club ya suma seis partidos sin triunfos.

No puede ser de otra manera. Cuando la U toma una ventaja, siempre existe un riesgo latente de que algo rompa el equilibrio. Ayer, fue más de lo mismo. Los azules siempre fueron arriba ante Curicó Unido, pero en el final, el cuadro universitario perdió dos puntos de oro con un justiciero 3-3.

El técnico Alfredo Arias todavía no puede ganar en el puesto y el equipo no puede despertar de la larga pesadilla.

Pero la inconsistencia de la U no sólo pasa por el juego, sino también por los ejecutores. El DT uruguayo volvió a hacer cirugía mayor, con varios cambios en el once, aunque siempre bajo la premisa -que hasta ahora parece mantra- de jugar con tres zagueros en la última línea.

Y parecía que la idea sí funcionaba, cuando Nicolás Oroz marcaba el 1-0 antes de los 20 minutos, en una acción que nació de los pies del meta Johnny Herrera, quien otra vez fue protagonista: para bien y para mal.

Mas el equipo de Arias no alcanzó a abrir los ojos cuando Carlos Espinoza culminaba en la boca del arco una serie de toques que dejó sin aliento a los defensas azules.

Catástrofe final

Es que con el equipo de la "U" es algoritmo es siempre el mismo. Por más que logren esa ansiada ventaja, la respuesta del rival llega en forma rápida y directa.

Por más que Leandro Benegas marcara un golazo, el primero del equipo en el segundo tiempo en todo el torneo, el simpatizante acérrimo del "Bulla" sabía que la conspiración de la fortuna volvería a meter la cola.

Y tuvo que llegar de la peor forma, con un error de proporciones: la débil resistencia de Johnny Herrera en un tiro lejano, pero suave, del venezolano Héber García que el meta no pudo controlar.

El bombazo de Matías Rodríguez (el goleador universitario con 5 goles) puso algo de tranquilidad, sobre todo porque sólo quedaban menos de veinte minutos en el reloj del partido. La U controlaba las acciones y asomaba esa luz de esperanza de que el equipo lograría su segundo triunfo en el torneo.

Otra vez bajo la misma premisa, el mal sueño azul se extendió hasta las profundidades del tiempo reglamentario, cuando el "enésimo" desborde de Matías Cavalleri terminó justo en la cabeza del espigado Mauro Quiroga. Incluso, la visita estuvo más cerca de marcar el cuarto en los descuentos, que hubiera sido demasiado castigo.

La "U" sumó su sexto partido consecutivo sin victorias y si Cobresal vence a Everton en El Salvador, en duelo pendiente, los de Arias se confirmarán como peor de todos

Herrera: "Me equivoqué"

Corría el minuto 60 y el venezolano Héber García dejó desparramado a Lucas Aveldaño en la zona media. De reojo miró a portería y vio adelantado a Johnny Herrera, con confianza remató al arco, pero su tiro salió muy suave. El llanero veía como la opción se diluía, sin contar que esa masita se escurriría por las manos al capitán azul para el 2-2.

Tras el duelo, Herrera comentó: "Tengo una desazón enorme por cómo se da el partido, soy factor en el 2-2 me equivoque de forma rotunda y dolió".

El emblema azul ya no aguanta el mal momento que los tiene en zona de descenso, más aún al ver que "no supimos amarrar el partido y eso nos costó dos puntos, pero seguiremos adelante. Hoy mostramos fútbol, ganas de ir adelante, de sacar el partido, lo hicimos en dos ocasiones y hay que corregir lo que hicimos mal", se exculpó.

Sobre el "condoro", Arias le prestó ropa a su "Samurai", asegurando que "es un error que puede pasarle a un gran arquero". Herrera es el portero más goleado del torneo con 17 goles en contra en 9 partidos.

Arias: "Cada error, un gol"

Más profundo fue el análisis del técnico Alfredo Arias, quien de todas maneras se mostró optimista de cambiar la situación de los azules.

"Nunca me había pasado esto. Los jugadores dan todo, se entregan y se sobreponen a la adversidad. Estamos en esa situación. No conozco otra forma más que levantar la cabeza y saber de lo que estamos hechos. Siempre es error y aciertos. Tienes que minimizar en un equipo grande que cada error te cueste un gol. Cada error nos cuesta un gol. Estamos en esa zona, en la cual se hace inexplicable hacer tres goles y no ganar el partido. Si no alcanzó lo que corrimos y no alcanzó lo que jugamos, hay que dar más", dijo el uruguayo.

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