Paloma Mami: «No uso tanto el celular y no me gusta estar en las redes sociales»

Tres años desde que emergió como figura de la música urbana pasaron para conocer el primer álbum de Paloma Mami. En charla con La Cuarta, comenta cómo enfrentó la expectativa ante el lanzamiento, detalla por qué no le molesta que la comparen con otros artistas y por qué no toma en serio a los haters en Internet.


Si hay un número que Paloma Mami (21) -o Paloma Castillo Astorga como figura en su documento de identidad- considera importante en su vida, es el once. Ni por vibraciones, ni por alguna combinación astrológica; simplemente resume intereses y coincidencias.

“Nací el 11 de noviembre (el mes 11), entonces siempre me llamó la atención -cuenta a la distancia, en videollamada con La Cuarta-. Me ponía el once en todos lados, lo escribía en mis cuadernos, en mi equipo de fútbol yo era el número 11 -NdeR: jugó entre los seis y los quince años-, entonces siempre ha estado conmigo desde chica”.

Y esa obsesión también llegó hasta su esperado primer disco, Sueños de Dalí. El álbum contiene once canciones y en el llamativo diseño de la portada se ve a once figuras que de alguna forma dialogan con la historia de la cantante. “Son once versiones de mí -explica-. Puedes decir que son once etapas de mi vida, pero yo digo que son once versiones de mí”.

La expectativa

A tres años de irrumpir en la escena musical con un sencillo (“Not steady”) que le granjeó una insólita popularidad confirmada en una bullada presentación en Lollapalooza Chile, el primer larga duración ofrecía un reto mayor.

Se trataba de un salto que cargaba con la exposición mediática, que le había permitido, por ejemplo, ser considerada para campañas de moda, aparecer en Times Square, sumar seguidores en las redes sociales (en Instagram tiene  más de cuatro millones) y hasta ganarse algún espacio en la edición estadounidense de la afamada revista Rolling Stone. Pero ella prefirió tomarlo con calma.

“Cuando empecé mi carrera tenía 18 años -recuerda-. Solo al principio sentí como una presión. Mi música tenía un estilo específico y yo sentía que tenía que tener ese estilo nomás para que a la gente le gustara, porque si eso es lo que estaba haciendo números, bueno eso debía hacer ¿sabes?”, agrega con su español que alterna entre giros del inglés propios de su cuna neoyorquina, a momentos en que se permite fluir por la picardía criolla.

“Pero después, ese mismo año, me di cuenta que no importaba nada y creo que me encontré a mi mismo como artista muy rápido”, agrega.

-¿Cómo tomaste la expectativa alrededor de este primer disco, considerando el éxito de tus primeros singles?

-La expectativa que toda la gente tenía de mí, como ‘queremos más canciones de desamor o más reggaeton’, nunca me afectó. Siempre supe que la música me gustaba hacer, a mis fanáticos también les va a gustar, así que eso fue lo que hice en mi disco.

La persistencia de la Paloma

De alguna forma, esa actitud frente a la presión también explica en buena parte el concepto del disco. En sueños de Dalí -título que asegura ya tenía definido hace un año-, la referencia al célebre pintor catalán es más una declaración de intenciones, que una deuda directa con el arte surrealista.

“Se notaba que él era un artista que no le importaba nada lo que pensaban de su arte, lo hacía para dejar un efecto en la gente; yo creo que se preguntaban qué estaba pensando, qué estaba diciendo Dalí, y yo quería hacer lo mismo con mi disco; quería dejar a la gente pensando, creo que eso es lo mejor para mi”.

-¿Y cómo has notado la recepción?¿algún comentario que te haya llamado la atención?

-He escuchado cosas como que la gente no lo entiende o que es interesante. Pero la idea no es que escuchen la canción y ya. Escuchan, no la entienden y la tienen que volver a escuchar otra vez, y ahí después se van en la volada tratando de entenderla.

También hay otra conexión. A Paloma le gusta pintar, un interés que desarrolló desde su niñez. Por ello también le llamó la atención la plástica desarrollada por Dalí. “Hay tantos, pero me gusta The persistence of the memory -en español La persistencia de la memoria-. Tengo un libro de él, ahí marqué mis favoritas. En mis historias de Instagram voy a estar subiendo las que me inspiraron”.

La persistencia de la memoria, Salvador Dalí

¿Y las comparaciones?

Casi al mismo tiempo en que Sueños de Dalí acumulaba elogiosas notas en medios y clicks en las plataformas, comenzó una ambiciosa campaña de promoción que, entre otras actividades, tuvo a la chilena de invitada en el popular talk show de la comediante Ellen DeGeneres, ocasión en que cantó “Traumada”.

“Para mí fue un honor que me dieran la oportunidad, porque cualquier cosa en que pueda demostrar mi arte es increíble para mi”, cuenta.

-Y este disco ¿marca un salto como artista?¿te sientes más compositora que antes?

-Sí, como compositora crecí demasiado. Cuando escribí mi primera canción, ahí solo escribía en inglés, entonces tenía un escritor que traducía por mi y a veces era como muy complicado eso. Pero ahora tengo a mi escritor que también es mi novio, que se llama Roa. Ha sido increíble porque él habla inglés, entonces como que me puede leer la mente y lo escribe exactamente como quiero. Por eso me encanta como quedaron las letras de todas las canciones porque por fin pude expresarme como quería, ahora tengo la clave ajajaja (ríe).

Aunque su nombre se ha colado por derecho propio entre los exponentes latinos de la música urbana, gracias a sus guiños al R&B que le permiten un alcance global, ella prefiere evitar las comparaciones con otros nombres. Más bien su actitud es diferente.

“No me molestan las comparaciones, porque toda la gente va a pensar lo que ellos quieran, pueden tener su opinión, pero yo creo que dicen esas cosas porque no me conocen como artistas, con este disco me van a poder conocer 100% -asegura-. No me importa, me da lo mismo, las mujeres en la industria de la música somos todas únicas. Todas tenemos nuestra esencia”.

«Todas las noches sueño con un show»

Pero las palabras bien pueden valer canciones. Así lo hace en el track que cierra el disco con el curioso -y muy chileno- título “Qué wea”, probablemente el que más referencia concentra a la raíz chilena de Paloma Mami.

Se trata de un tema que ha generado comentarios en las redes sociales, pues en la letra ella parece responder a quienes la han cuestionado por una u otra razón.

“Siempre con la misma hueá, no sé cómo chucha está pegá’, pegá’, le va bien por lo rica que está, es chilena cuando le conviene na’ má’!”, se escucha.

Cuando le comentan los chilenismos de esta canción, Paloma sonríe.

“Fue muy entretenido escribir esa canción -recuerda-. Estaba en el estudio con Roa y los productores -The Stereotypes- pusieron una pista muy rara y me encantó. Me gustan las pistas que son diferentes, extrañas, las que te hacen pensar ‘qué es esto’”.

“La temática surgió sola, estábamos pensando en cómo me ven a mí los chilenos, el público y ahí quise darle como una respuesta chistosa, esa es la mejor forma. Yo nunca tomo el hate en serio, para mi es como un juego”, cuenta. De nuevo, no se complica.

Una anécdota que delata un momento de distensión para un proceso de trabajo cruzado por la pandemia, que entre otras cosas le obligó a cancelar parte de su primera gira internacional (le faltaron las fechas en Los Ángeles y Houston) y la mantuvo recluida varios meses en Puerto Rico.

Eso la forzó a buscar alternativas para cumplir con los requerimientos de la industria respecto a los sencillos que lanzó como adelanto durante el período.

“Fue difícil porque muchas cosas que queríamos hacer eran más difíciles -cuenta-. Tuve que ir a Ecuador para grabar un video, siempre he grabado en Argentina, en Chile o en Miami, pero tuve que ir a Ecuador porque era el único lugar en que se podía grabar”.

-¿Y los shows en vivo? ¿piensas en ese primer show tras la pandemia?

-Todas las noches sueño eso, cuando estoy cocinando, cuando estoy pintando, cuando estoy haciendo cualquier cosa imagino cómo sería un show en vivo, porque la música está muy entretenida. Creo que sería otra cosa, me tiro ahí en el público, no me importa, lo hago, lo hago (ríe). Las canciones me prenden demasiado, ahí lo vemos.

-Como usuaria de redes sociales, ¿Instagram o TikTok?

-Ninguno, pero creo que Instagram más que TikTok. No uso tanto mi celular, no me gusta estar en las redes sociales. Si tengo es porque mi mánager siempre me está diciendo que suba fotos, que tiene que estar activa y obviamente sirve mucho para la promoción del disco y esas cosas, así que me tengo que forzar un poco.

-No te gusta usar el celular, y eres parte de una generación muy conectada…

-Sí, es difícil para ellos no subir una foto, pero hay gente como yo. Somos pocos, pero estamos ahí.

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