¿Qué Cosita pasó? Vida y muerte de la famosa mascota de Paulina Nin en el día del perro

Autor: La Cuarta

Lo siguiente es la historia de una perra llamada Cosita famosa por su aparición en el extinto matinal “La mañana del Trece”, cuya vida de luces y flashes terminó de manera trágica.


La historia de Cosita, el famoso perro de Paulina Nin de Cardona, comienza a 150 kilómetros del plató de televisión donde se hizo conocida.

Nació en un criadero el 22 de agosto de 1999 en Olmué como una scottish terrier atigrada de nombre Highlander Bergit.

Su ascenso mediático comenzó un 22 de noviembre de 1999, según detalla el libro Crónicas de un subnormal para gente inteligente, del periodista Werne Núñez.

Tras su éxodo rural, ese día Cosita (como sería conocida después) acompañó a Paulina Nin a la reunión de pauta de lo que sería el primer matinal de Canal 13.

“El equipo no tenía idea de preparar matinales y les propuse tener a tres profesionales y un cocinero en el estudio”, cuenta la dueña de Cosita en el citado libro.

“Y lo otro que quiero, les dije, es tener una mascota”, agregó Paulina.

“Tenía que ser una perra, que son más tranquilas. Y scottish terrier, que es un perro para adultos, independiente, no faldero. El perro te mea los sofás, las murallas y la gente. La perra hace pipí sentadita”, argumentó.

La propuesta fue aceptada.

Cosa de nombres

A finales de 1999, durante una prueba de cámara, una cachorra negra de casi cuatro meses de edad entró en el estudio del matinal.

“Fue increíble. Apenas la dejamos en el suelo corrió hacia Paulina”, contó su criador en el mencionado texto.

Entrevistada por Werne Núñez, Paulina Nin contó: “Cuando la vi, grité: ¡Llegó la cosita negrita, mira esa cosita! (…) Y empezó a venir todos los días al canal conmigo”.

“La perra empezó a entender por Cosita, después de un mes ya no le puedes cambiar el nombre”, agregó.

“La cosita negrita de la Paulina”

El 18 de enero de 2000, La mañana del Trece salió por fin al aire en Canal 13.

Y Highlander Bergit, una ex perra campesina, debutaba en la TV abierta como Cosita.

En adelante, Cosita le ladraba a los invitados, se dejaba tomar por los niños y se echaba al lado de la animadora.

Pero tiempo después comenzó a orinarse en el estudio y a morder los pies de los bailarines.

“En la primera etapa cumplió con ser un aporte informal”, dice en el libro Jorge Medinger, editor del matinal.

“Era una profesional —opina Paulina Nin—. En su primera sesión posó sola. Era inteligente, leal y trabajadora”.

“A mí me empezó a caer bien o mal la misma gente que a Cosita”, confiesa la animadora y ex finalista de Miss Chile.

“Por ejemplo, a Lily Pérez le daban cosa los animales y Cosita no se le acercaba”.

“Y no faltaba el chiste, que ‘la cosita negrita de la Paulina’, ‘qué linda tu cosita’. Si era antipático, lo dejaba pasar. Porque hay rotos en todas partes. Y los rotos hacen roterías. Y los ordinarios, ordinarieces”, complementa.

Fama, peluches y desencuentros

A poco andar de su fama perruna, Paulina Nin tuvo la idea de hacer peluches de Cosita.

En apenas meses, las reclusas de la cárcel de mujeres comenzaron a fabricar cerca de 500 peluches Cosita a la semana, según el libro, unos 14.000 en las tres temporadas del matinal.

“Era mejor que llevarles un Mickey”, cuenta la animadora sobre los peluches, que eran repartidos en los hospitales entre niños y ancianos.

Alejandra Siebert, periodista del matinal, contó que Cosita y Paulina se transformaron en inseparables.

“Andaban todo el día juntas. No pensamos en que se la llevaría a la casa, pero así fue”, dijo.

Paulina estaba feliz con el fenómeno animal, pero era una felicidad cada vez menos compartida con sus compañeros de trabajo.

Habla Alejandro Rojas, ex director del matinal: “Un perro puede ser importante para una persona, pero no para el país. La perra fue un aporte en la primera época, pero pasada la sorpresa había que sacarla. Sin embargo, siguió ahí porque Paulina se encariñó y era mejor tenerla contenta”.

Para el incendio en el estudio 1 del canal, un periodista contó que Paulina por lo único que gritaba era por sus perros. “No se preocupó de nadie más”.

“Incluso dos periodistas tuvieron que quedarse cuidando a los perros en la bodega. Uno proyectaba la mala onda que podía tener con Paulina en la perra”, añade.

El otro animal del incidente es Bicho, la única pareja estable que tuvo Cosita, con la que tuvo tres hijos: Lobito, Punto y otro que murió ahogado en una piscina.

Luz Cid, la empleada de Paulina, recuerda que antes tuvo un pretendiente, “pero no le gustó. Era muy pituco. Muy high. Del que sí se enamoró fue de un labrador blanco grande de al lado. Llegaba a hacer hoyos en la tierra para pasarse”.

Finalmente, el 7 de diciembre de 2001, Paulina y Cosita dejaron la conducción del matinal.

“Pancho Toro y Cosita fueron los únicos amigos que dejé en La mañana del Trece”, cuenta Paulina en el citado libro.

La perra no volvió más a la televisión, y hubo que tomar medidas especiales cada vez que Paulina salía de casa.

Cosita pensaba que debía ir a trabajar, y trataba de saltar adentro de la camioneta.

Tragedia

En uno de sus intentos fugitivos, un día 30 de septiembre de 2002, Cosita muere.

Fue impactada por la Ford Explorer que conducía su madre adoptiva en reverse.

Y Paulina sabía perfectamente quién era el culpable.

“Si hay alguien al que yo le tenga que echar la culpa por la muerte de Cosita, es a la nana. Tenía órdenes precisas de que no saliera de la casa. No hemos tocado el tema”, cuenta en Crónicas de un subnormal para gente inteligente.

El periodista Werne Núñez, autor del libro, consultó a la empleada.

“No me siento culpable. Siempre andaba pendiente de la Cosita. yo hago almuerzo temprano, ese día estaba haciendo porotitos y Pablo, el jardinero, se devolvió a buscar un bidón parece”, detalló.

Luego siguió: “Yo había sacado a Cosita a hacer sus necesidades y pensé que estaba adentro. Cuando entró el Pablo yo me devolví a la cocina porque sentí que la cebolla se me estaba quemando. Ahí parece que salió y la señora no la vio y la atropelló”.

“Así son los mitos”, cierra Paulina Nin, “James Dean, Marilyn Monroe, Rock Hudson… ella será un ícono de la TV chilena”.

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