¿Qué es de Marcela Brane? Así son los días de la chica 1-2-3

Autor: La Cuarta

Representó a Argentina en el Miss Universo de 1998 y fue la cara de la publicidad de Reduce Fat-fast. Después se radicó en Chile, donde incluso abrió una escuela de estética.


En Argentina, a pesar de que representó a su país en el Miss Universo y que durante más de dos décadas estuvo inserta en el mundo del modelaje y la pantalla chica, es aún percibida como el rostro del producto «Reduce Fat-Fast»: protagonizó su publicidad en los 90s. En nuestro país, su paradero actual, también ganó popularidad como una de las chicas 1-2-3 de Entel.

Se trata de Marcela Brane, la misma que Jorge Hané presentaba en el breve clip como «una famosísima modelo argentina» que había logrado la épica de bajar quince kilos —los que subió durante su embarazo— y de quien destacaba sobre el cierre: «Y quedó más linda que nunca».

Precisamente ese comentario —»Y quedó más linda que nunca»— la persiguió desde entonces. Casi como una marca registrada, se lo recuerdan hasta el día de hoy en todos lados. Incluso en sus redes sociales.

«Es molesto que me reconozcan solo por eso», admitió la modelo en una conversación con La Nación Argentina.

«Al principio me daba un poco de rabia, porque nadie veía mi trayectoria, que representé orgullosamente a mí país, ni mis trabajos en los desfiles o en las gráficas. Solo me reconocían por eso», agregó.

Aunque, sabe, son las reglas del juego: «No me queda otra que aceptarlo y reírme. Todo te hace crecer y aporta, así que bien».

De Miss Argentina a Reduce Fat-fast:

La carrera de Brane es, como tantas otras, improbable, a partir de una casualidad: a los 14 años, se cruzó en un cumpleaños con un reconocido peluquero argentino que tenía un programa en la tele y la invitó. De ahí en más, no se detuvo, comenzó sus participaciones en diferentes concursos de belleza y llegó a su peak en 1998, cuando fue proclamada Miss Argentina. Un año más tarde, ocupó el lugar 12 sobre 84 en el Miss Universo.

En 2001 cruzó la cordillera y aterrizó en nuestro país. La idea, en principio, era probar suerte por algún tiempo no muy extenso. Pero se fue quedando y quedando. Reconoció: «Me fue bárbaro, hice comerciales y desfiles y dije: ‘Un mes más… y un mes más… y un mes más’. Y después, empecé: ‘Un año más y me vuelvo'». Ya lleva 20 años en Chile.

A esa altura, Brane también era conocida por la publicidad de esas pastillas «mágicas». Tras su participación en el Miss Universo, dio a luz a su primera hija, Milagros, y en el proceso subió algo así como quince kilos. Probó con «Reduce fat-fast» y le funcionó. Su creador, Jorge Hané, a quien conocía desde hace algún tiempo, la convenció de protagonizar el comercial de la marca. El éxito fue inmediato e incluso la llevó a una gira por Centroamérica junto al empresario.

El boom en Chile

En nuestro país, la carrera de Brane «explotó»: hizo al menos un centenar de comerciales. Acaso el más reconocido por todos, el de las chicas 1-2-3 de Entel, que incluso reeditó años más tarde aunque esta vez para Wom, la competencia.

«Éramos tres chicas que bailábamos y se transformó en un boom. 14 años después hicimos la misma grabación, pero para la competencia, y tuvo muy buena repercusión», explicó la modelo.

Aquí, la cordobesa también ganó reconocimiento como la «chica del tiempo»: ha dado el informe del clima en tres canales nacionales.

Hoy Brane está a cargo de una escuela de estética, que fundó junto a una amiga, donde imparten clases de imagen personal y automaquillaje. Aunque reconoce que la pandemia las frenó: «Estoy viendo qué pasa y voy a dar tiempo hasta fin de año a ver si acá mejora la cosa». Y aunque aún no sabe qué le depara el futuro, pretende en algún momento, además, crear una escuela de modelaje.

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