“Me siento súper seguro con él”: la amistad “de hermanos” que une a Gabriel Urzúa con Gabriel Cañas fuera de La Ley de Baltazar

Gabriel Urzúa y Gabriel Cañas.
Gabriel Urzúa y Gabriel Cañas.

Se conocieron en 2005, en los tiempos que entraron a estudiar teatro. Pero el vínculo recién surgió al empezar a actuar como dupla: “Con el ‘Gabo’ se nos activa la amistad cuando trabajamos juntos”, cuenta Urzúa a La Cuarta, quien también repasa la pega de ambos ahora en la teleserie de Mega

Hernán (Gabriel Urzúa) prácticamente había desaparecido de la trama de La ley de Baltazar (Mega), luego de que Mariano (Gabriel Cañas) decidiera salir del closet al contarle a su esposa, Sofía (Ignacia Baeza), a su hijo, Benjamín (Diego Madrigal) y al resto de su familia que es gay.

Ante aquel nuevo escenario, decidió ponerle un corte a su relación oculta para aclarar su futuro.

Sin embargo, durante las últimas semanas, el médico se mandó a cambiar desde Santiago a Cochamó, en la Región de Los Lagos, donde transcurre la teleserie, para reencontrarse con Mariano, quien se mostró abierto a un reencuentro, pero, por ahora, a escondidas.

“Hernán tiene la intención de vivir allá y vamos a ver cómo Mariano va a reaccionar a eso: dónde van a vivir, si van a vivir juntos, cómo van a manejar la situación de estar ahora en el pueblo dónde vive la familia de Mariano”, cuenta Urzúa a La Cuarta. Es más, muy pronto podría venir un esperado beso, algo que no ha ocurrido en toda la trama.

Por ahora, el nuevo cardiólogo de la zona estará viviendo en la casa donde vivía el matrimonio de Anita (Fernanda Salazar) y Feña (Claudia Castellón), quien se la arrendó. Mientras tanto, el pololeo entre ambos seguirá en su senda clandestina.

Mariano y Hernán
Mariano y Hernán cuando Sofía se entera de la verdad.

Nacen dos amigos

Mientras en la teleserie son pareja, Cañas y Urzúa son íntimos amigos fuera de la ficción.

Se conocieron en el 2005, cuando entraron a estudiar Teatro en la Universidad de Chile. En un comienzo, de apariencia, a Urzúa le pareció bastante “hippie” su compañero. “Siempre ha sido así”, recuerda. “Ahora nomás tiene menos pelo, pero antes era más chascón y con mucha barba”.

El define a su colega como “una persona increíble”, es decir, “un humano excepcional, un trabajador increíble, y por eso nos hicimos amigos yo creo”. De hecho, al remontarse a esos años universitarios, dice: “Más allá de forjar amistades por el humor y el cariño, siempre era como a través del trabajo, y así surgió la amistad, trabajando”.

De hecho, en 2006, hicieron su primera obra juntos, cuando protagonizaron Todas las derrotas vuelven (Cristóbal Pizarro), que resultó ganadora en aquella edición del Octavo Festival de Dramaturgia y Dirección Víctor Jara. “Ahí actuamos juntos y de ahí nos hicimos amigos”, asegura.

Urzúa y Cañas
Urzúa y Cañas cuando interpretaron a The Beatles.

En agosto, cuando estuvo entre los comensales de un capítulo de La divina comida (CHV), aseguró que su “mejor dupla” actoral es, cómo no, Cañas. Él piensa que la amistad influye “harto” al momento de potenciar la pega conjunta. Pero también lo ve a la inversa: “Con el ‘Gabo’ se nos activa la amistad cuando trabajamos juntos”, asegura. “Somos muy amigos porque trabajamos mucho juntos”.

Es más, comenta que “en un momento nos llamaban los ‘Gabrieles’ y nos invitaban como un pack; cosa que me agrada mucho, porque me siento súper seguro con él”, ya que “es talentosísimo”.

A sus ojos, su amigo “siempre pone su huella, marca una pauta en los proyectos y me hace sentir tranquilo”, agrega. “Creo que así funciona la dupla, tirándonos para arriba, tratando de desafiarnos en la profundidad del trabajo”.

Así y todo, Urzúa habla con los pies bien en la tierra: “No sé si somos una buena dupla, pero sí somos una buena dupla de trabajo, insisto en eso”, declara. “A los dos nos gusta aportar en los proyectos, tener opinión, ser creativos”, algo que “ha sido desde siempre y cada vez más agudo”.

Arribo a Cochamó

Sobre el arribo de ambos a La Ley de Baltazar, estrenada en junio, Urzúa no cree que su profunda amistad haya sido un factor en ponerlos en un papel amoroso. “Al ‘Gabo’ lo llamaron por su lado y a mí por otro”, cuenta. “Después, cuando me enteré que él iba a hacer mi pareja en la teleserie, puta, me dio más alegría que la chucha, porque es heavy, increíble, bacán, buena onda”.

Eso sí, supone que el director del melodrama, Nicolás Alemparte, “debe haber echado mano en esa decisión por supuesto; él debe ser el de la idea, pero nosotros no sabíamos”.

Mariano y Hernán
Mariano y Hernán cuando fingían ser amigos.

Sobre el mayor desafío que le ha implicado esta este personaje, declara: “Empatizar y reconocerse con la idea de la espera; o sea, convertirse en una persona que se resta tanto a sí mismo y pone toda su relación de amor bajo las condiciones del otro”.

En 2018, ambos dieron una entrevista a El Mercurio en el marco del musical que estrenaban por aquel entonces, Morir de amor, la cual fue la pieza número 19 que hicieron juntos. En la conversación, el periodista describió a Cañas como “extrovertido y habla fuerte”, mientras que a Urzúa lo identificó de “reflexivo y de bajo perfil”.

“No sé si yo me definiría como alguien introvertido; pero bueno, el Cañas sí es extrovertido”, aunque “también es tímido, no sé”, comenta sobre aquellos calificativos. “Ha pasado mucho tiempo, hemos vivido muchas cosas y, más allá de nuestras personalidades, si son de una manera u otra, nos tenemos un cariño de hermanos”.

Cañas y Urzúa
Cañas, Urzúa y Emilia Noguera hace algunos años.

Respecto a algún “sueño” pendiente como dupla, “la verdad no nos hemos planteado muchos proyectos nuevos, porque siempre hay alguna cosa”, contesta. “Como estamos juntos, estamos inventando una obra o ya estamos invitados para una obra”. En el corto plazo, durante diciembre y enero tendrán funciones de la obra Temis. Además, agrega, “queremos hacer la trilogía de nuestra compañía Bonobo, entre marzo, abril, mayo”

“Esos son nuestros próximos proyectos, que son súper concretos, no tanto como sueños, pero sí al menos son metas”, remata.

COMPARTIR NOTA