Por Bastián Escalona Ampuero“No estábamos ni ahí con juntarnos”: la trastienda de la reunión de Primavera de Praga
La banda nacional se prepara para el show más grande de su trayectoria, y en conversación con La Cuarta revelaron que rechazaron varias propuestas antes de decidir volver a tocar juntos. “Cuando nos separamos pensé que no tocábamos nunca más”, señaló Leo Saavedra.

Pasar ocho años sin primavera es mucho, y Leo Saavedra siente que es más que suficiente, por lo que buscó una excusa y se reunió con sus viejos amigos para traerla de vuelta. Fue así como Primavera de Praga se reunió después de un largo periodo de inactividad para que sus canciones vuelvan a florecer.
El conjunto oriundo de Los Ángeles se alista para el show más grande de su carrera en el Teatro La Cúpula, el que está agendado para el 7 de noviembre, y en conversación con el Diario Pop, adelantan lo que se viene para este espectáculo, y las motivaciones para volver a reunirse: “Nuestra amistad y recordar que hicimos buenos discos, que fue una etapa de nuestras vidas muy bacán”.
Según comenta el vocalista de la agrupación, “todo partió pensando en hacer un show por los 20 años de nuestro disco homónimo, que es el segundo y que se cumplen el próximo año. Y ahí empezaron a aparecer personas interesadas en que tocara Primavera de Praga. Fue medio mágico, porque yo no había dicho nada y empezaron a llamarme, a ubicarme, preguntando por la posibilidad de tocar”.

De vuelta a los escenarios
¿Recuerdas a Primavera de Praga? volvió y no en forma de fichas. El grupo nacional de pop rock realizó su último show en 2018, y desde entonces sus integrantes se han mantenido en contacto, aunque con distinta frecuencia. La buena onda entre ellos nunca desapareció, por lo que era solo cosa de tiempo para que un reencuentro ocurriera. “Somos amigos desde chicos, entonces no nos tenemos miedo”, comenta Saavedra.
“Hace unos años siempre tirábamos la talla de «¿cuándo vamos a tocar?, ¿cuándo vamos a tocar?», pero era eso nomás. No es que realmente tuviéramos ganas de volver en ese momento. Esto ocurrió recién durante este último año, como que algo pasó, algo planetario”, confiesa el vocalista.
Hasta que un buen día llegó, y Leo se inventó una chiva para reunir a los cabros: “Un día empecé con esta idea de hacer algo por los 20 años del disco homónimo. Pensaba en hacerlo nosotros mismos y no tenía mucho más plan que ese. Sabía que podía resultar porque es nuestro disco más importante y, de repente, apareció una nueva edición, por ejemplo. La gente la reclamó harto porque en algún momento se agotó y nunca más se reeditó. Entonces pensé que eso también podía ser una buena motivación para hacer algo”.
Eso sí, también hubo días en los que el cantante pensó que nunca más se subiría al escenario bajo el rótulo del conflicto checoslovaco. Rechazó propuestas importantes, y dejó pasar varias oportunidades, hasta que finalmente, la idea le cuajó.
¿Hubo algún momento en que pensaste que Primavera de Praga quizás no volvería nunca más?
—Sí, po. Cuando nos separamos pensé: «No tocamos nunca más. Yo creo que esto ya quedó hasta aquí». Y realmente lo sentía así. Los cabros también, y estaba todo bien con eso. Era como: «Ya, cada uno por su lado».
Hasta hace poco más de un año yo seguía pensando que no íbamos a tocar de nuevo. De repente me lo proponía gente, incluso managers, y yo decía: «No, si no vamos a tocar». Nos habían ofrecido algunas instancias, incluso el REC, y no estábamos ni ahí con todo eso.
Pero buena onda, simplemente no estábamos en esa. Si se hubiese dado antes, probablemente habría sido bonito y habría estado muy bacán, pero en ese momento estábamos en otra. Esto es de ahora nomás. Y va bien, porque hay intenciones reales de hacer música como la hacíamos siempre. Hay algo que arrastramos desde esa época, desde cuando empezamos, y que sigue siendo igual: por qué hacemos música y hacia dónde queremos llevarla.
¿Qué es lo que más extrañas de tocar con Primavera de Praga?
—Lo que pasa con la música. Cómo congeniamos los cuatro que somos ahora—aunque alguna vez también fuimos cinco— Lo que ocurre entre nosotros es algo muy mágico.
Me refiero a cómo se arman las canciones, a la música que se logra, a los timbres, las emociones y a la forma en que toca cada uno. Yo tuve una banda solista y también tengo otras bandas, pero con Primavera de Praga hay algo muy especial.
No sé si es porque realmente hay algo que está en un nivel muy bacán o también porque, en lo personal, es una banda que me marcó mucho. Empecé muy joven con ellos: tenía 16 años cuando formamos la banda. Y en esa etapa de la vida te marca mucho lo que escuchas. Imagínate cuánto me marcó a mí lo que hacíamos, no solo por lo que escuchábamos, sino por la música que nosotros mismos entregábamos.
Y sí, yo creo que es una buena banda. Siempre nos preocupamos de tener un nivel bacán para entregar una música bacán.
¿Este concierto es una celebración, un reencuentro puntual o el comienzo de una nueva etapa?
—Podría ser todo eso. Hasta ahora, lo que podemos decir y lo que realmente está pasando es que estamos concentrados en llevar a cabo el show y en que resulte bien, como sentimos que nos merecemos todos: el público, nosotros y toda la gente que está trabajando en esto.
Claro, hay música nueva y eso puede dar pie a algo más. Uno se puede entusiasmar y pueden aparecer cosas interesantes: un álbum, por ejemplo, o invitaciones a otros proyectos o escenarios.
No nos cerramos a nada, pero de verdad estamos concentrados en el show de noviembre. Para nosotros es algo muy bonito y queremos hacerlo bien.
¿Qué ha sido lo más difícil de reencontrarse como banda después de tanto tiempo?
—No sé si ha habido algo particularmente difícil, en realidad. Yo creo que han sido más bien cosas menores, logísticas. Por ejemplo, traer a Boris desde México para que toque, o coordinar nuestros tiempos, porque Frito y yo también estamos viviendo en Los Ángeles. Es toda una logística, pero con la energía y la motivación que tenemos, pasa piola.
De repente, lo más difícil ha sido no emocionarme. Me ha pasado mientras grabamos y mezclamos el tema nuevo. De pronto me encuentro escuchándolo y pienso: «Wow».
Hace poco, por ejemplo, estaba en una radio en Los Ángeles, sentado en la caseta donde hacen las entrevistas. Miraba por la ventana y veía los mismos árboles, las mismas casas, y me acordaba de cuando estaba ahí mismo hace 20 o 25 años.
Y es loco. Es como: «Wow». Ya no soy el mismo de esa época. Entonces hay momentos en que todo eso te pega.
Con los ojos en el futuro
Han pasado ocho años desde la última vez que se presentaron como Primavera de Praga, ¿Cómo fue volver a tocar juntos?
—Nos juntamos a grabar una canción. De hecho, se viene música nueva: vamos a sacar un tema en octubre y obviamente lo vamos a tocar en el concierto para que la gente ya lo conozca.
La elegimos porque nos parece una buena canción para cantar en comunidad. Tiene una vibra como de regreso y está bonito el single. Además, vamos a tocar otro tema inédito en el show, que también va a ser como un estreno.
Nos juntamos a grabar esta canción en Santiago hace un tiempo y la onda estuvo bacán. Estamos contentos, entusiasmados y nos gusta cómo suena la banda, cómo toca cada uno. Es bonito volver a cachar eso.
¿Ves distinta la escena musical? ¿Sientes que hay más gente involucrada o un mayor interés por parte del público?
—Cuando nosotros tocábamos antes, no sé si alcanzaba para llamarse realmente una industria. Quizás hubo una en los 90, después medio desapareció, y a nosotros nos tocó justo esa etapa en que ya no existían tanto esos sellos y empezó a crecer una volada más independiente. Sin querer ser parte de una estética o un concepto indie, nos metieron ahí porque partimos haciendo las cosas de manera independiente, aunque también contamos con la ayuda de un sello. Pero muchas cosas se hacían bastante a pulso.
Ahora me parece que están pasando hartas cosas. Yo nunca le puse mucha atención a la música urbana porque, en realidad, no me gusta para nada. Pero con la vuelta de algunas bandas de rock y de un formato más de banda, con canciones más rockeras, he cachado que se ha levantado harto y me parece bacán.
¿Cuándo vamos a poder escuchar las nuevas canciones de Primavera de Praga?
—La primera debería salir durante los primeros días de octubre, probablemente en la primera semana.
La idea es lanzarla aproximadamente un mes antes del show, para darle tiempo a la canción de expandirse lo más posible y también para que sume al concierto. Queremos que la gente pueda conocerla, que se haga un poco familiar antes del 7 de noviembre.
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