El Salmón revela sus crímenes perfectos: cómo es el “BIOS” de Andrés Calamaro

Autor: La Cuarta

La serie que tributa las carreras de algunas de las mayores figuras de la música latinoamericana en esta oportunidad presenta al artista más prolífico del rock argentino.


“Yo no me arrobo ningún mérito”, abre Andrés Calamaro el documental definitivo sobre su vida y su carrera, “pero sí me considero el líder anticareta de mi generación; como dijo Maradona, el único récord que quiero cumplir es ser la persona menos careta del año”.

El quinto episodio de Bios: vidas que marcaron la tuya, la formidable serie que redebutó el pasado martes por la recientemente llegada al país plataforma Star+, nos muestra cómo se fraguó la inmensa carrera del “Comandante”.

Recorre al Calamaro “aspirante a músico” que a los siete años tomó clases con Violeta Gainza. Al que probó suerte en Raíces y luego, recomendado por Alejandro Lerner, se sentó en el piano de la segunda formación de Los Abuelos de la Nada. Al que fue el hitmaker de ese período (Mil horas, Sin gamulán, Costumbres argentinas) pero que, concede, “hubiera preferido resaltar la personalidad de Miguel (Abuelo)”.

Calamaro y la conductora Nathy Peluso en Bios

El Salmón

Con varias horas de archivo, una selecta lista de invitados y una distendida charla con Nathy Pelusso, conductora del espacio, el quinto episodio de Bios es Andrés Calamaro explicando quién fue Andrés Calamaro. Sus victorias y sus fracasos.

Sus “intentos fallidos de liderar un grupo”, su faceta como productor, la hiperinflación de los 80s que dinamitó su escape a España, la formación de Los Rodríguez convidado por Ariel Rot. “Sin documentos”, “Mi enfermedad”. Cómo conoció a Joe Blaney y le dio forma a la estampa de rockstar que lo acompañó sus mejores años. Alta suciedad, donde subraya que no trabajó con “los mejores músicos del mundo” sino con “los mejores de la historia”. La transición “más anarcocomunista posible” que supuso Honestidad brutal. Su obsesión por tener “un gran repertorio” y los días de 96 horas…

“Había días que lo iba a despertar, entraba a la habitación y pensaba ‘¿y si un día no se despierta?’”, sincera frente a las cámaras su mánager histórica Olga Castreno al recordar esos años de estricto consumo.

Hasta que el cuerpo le pidió parar: hacerle un paréntesis a una carrera que se sostenía únicamente en formato narcótico. Finalmente, un regreso que perfectamente pudo no existir, tras cinco años recluido y viviendo casi como un campesino. Las dificultades que le implicó en determinado momento componer sobrio, dejando atrás la cocaína como combustible. “La rehabilitación no es de un día para el otro”, se excusa en ese minuto Calamaro y explica que para continuar debió “cambiar unas drogas por otras”.

Calamaro

Al cierre, El Salmón propone que “esta es nuestra mejor gira, borraría todas y me quedaría con esta, con los últimos 15 conciertos”, blanqueando su plena vigencia.

Con 60 años —el documental debutó apenas un día antes de su cumpleaños— este Bios logra hacerle justicia al que probablemente sea el artista más prolífico del rock argentino pero al que suele situarse en un segundo plano.

Bios: Calamaro

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