Auge y caída de Heaven’s Gate: Religión ovni, el paso de un cometa y el mayor suicidio colectivo de EEUU

Autor: La Cuarta

Una secta nacida en plena Guerra Fría buscó abandonar el planeta y las características humanas para alcanzar niveles elevados de espiritualidad. Su líder creía en la existencia de extraterrestres sobredesarrollados y acabaría por planear el suicidio colectivo más grande en la historia de EEUU.

Esa mañana no había rastros de violencia. Podría haber sido un día rutinario en San Diego, California, pero una noticia rompió la modorra. 39 personas fueron encontradas muertas con bolsas plásticas en sus cabezas en una mansión de la ciudad.

¿Qué había pasado con toda esa gente?

El origen de Heaven’s Gate

—Mi padre no es un padre humano. Mi padre es un miembro del Nivel Evolucionario Sobrehumano (TELAH, por sus siglas en inglés), el Reino de Dios, el Reino del Cielo.

Con esas palabras un hombre de ojos saltones y ya mayor, conocido como Marshall Applewhite, explicaba las ideas de su secta, Heaven’s Gate, a través de un video introductorio que se le proyectaba a los nuevos miembros.

El culto lo fundó en 1974 junto con su esposa, Bonnie Nettles, a quien había conocido un par de años antes en un psiquiátrico.

Ella era una enfermera, con especial interés en los cultos y la teosofía.

Él, hijo de un predicador presbiteriano que trabajaba como profesor de canto.

Según Benjamin Zeller, investigador de religiones en Estados Unidos y autor del libro “Heaven’s Gate: America’s UFO Religion”, Applewhite era un hombre que batallaba con su sexualidad y también con problemas mentales.

Marshall nació en 1931 en Spur, Texas, sirvió en el ejército y dio clases de música por mucho tiempo hasta que lo expulsaron de la Universidad de Alabama por mantener relaciones con uno de los estudiantes.

Al fallecer su padre, un año después, el hombre se sumergió en una profunda depresión de la que no pudo salir hasta que conoció a Nettles, con quien conversaba en encendidas discusiones sobre misticismo en el hospital psiquiátrico en el que ella trabajaba.

Juntos llegaron a la conclusión de que eran mensajeros divinos. Y que además tenían un propósito en la Tierra: propagar sus ideas. Así dieron vida al culto.

Heaven’s Gate

La pareja comenzó a asistir a iglesias y grupos religiosos para hablar de su revelación.

Comenzaron a referirse a sí mismos como “Los Dos” o “Los Dos OVNI”, haciendo referencia a los testigos que se mencionan en el “El Apocalipsis de San Juan”, de la religión cristiana.

Su culto planteaba ideas sugerentes: el planeta estaba a punto de ser reciclado y la única manera de sobrevivir era abandonarlo inmediatamente.

La manera de lograrlo era llegar al “Siguiente Nivel”, lo cual requería despojarse de las características humanas, como familias, amigos, sexualidad, individualidad, trabajos, dinero y posesiones.

El “Siguiente Nivel” era el TELAH, un lugar físico pero en otra parte del universo, donde vivirían en la dicha absoluta, alimentados únicamente por la luz del sol. Sin sexo ni comida, pero tampoco muerte.

Los seguidores de Heaven’s Gate creían que lo que la Biblia llama Dios, era en realidad un extraterrestre increíblemente desarrollado.

Pero el camino de Applewhite y Nettles no fue sencillo.

En la mayoría de los grupos e iglesias a los que iban, la gente era escéptica a sus teorías.

Parte de lo que pretendían explicar era la existencia de Luciferianos, otros extraterrestres sobredesarrollados que se representaban a sí mismos como Dios, y que mantenían a los humanos en la Tierra, sin desarrollarse ni llegar al “Siguiente Nivel”.

En Heaven’s Gate creían que las religiones humanas habían sido corrompidas hace años por estos seres.

Aunque la secta comenzó en el 72, su visita a California encontraría por fin a un rebaño de fieles seguidores para profesar sus ideas: el despojo de las características humanas para alcanzar niveles elevados de espiritualidad.

Abandonarlo todo

Para divulgar sus creencias, Applewhite recurría a la escatología cristiana, pero también hablaba de Star Trek como un programa de TV a través del cual los extraterrestres nos enviaban mensajes.

El líder de la secta se nutría tanto de la cultura pop como de los libros religiosos.

Leía por igual el Antiguo Testamento y los libros de Arthur C. Clarke. También sabía que, en tiempos inestables, la gente buscaba un lugar en el que sus creencias tuvieran sentido.

Al poco tiempo de su llegada a California, Heaven’s Gate comenzó a reunir gente dispuesta a abandonarlo todo para llegar al “Siguiente Nivel”.

Casi una década después, en 1985, cuando Bonnie Nettles murió de cáncer, Marshall Applewhite comenzó a cuestionar más profundamente la idea de la liberación corporal para poder alcanzar el TELAH.

Así, con la llegada de Internet en la década siguiente, la manera de llegar a más gente para unirse a la secta comenzó a cambiar y se volvió más poderosa.

El final

El epílogo de Heaven’s Gate comienza, curiosamente, con una noticia científica.

En 1996 el grupo se enteró que el cometa Hale-Bopp pasaría por encima de Estados Unidos en marzo del año siguiente.

Fue cuando comenzaron a especular sobre aquel cuerpo astral hasta el punto de señalarlo como la clave para la salvación y ascensión al Reino del Cielo.

Según el líder de la secta, el cometa escondía en su cola una nave alienígena que recogería las almas de unos pocos elegidos.

Convencidos de alcanzar niveles elevados de espiritualidad por medio de este transporte, comenzaron los preparativos para el paso del Hale-Bopp.

Por medio de una generosa donación, el grupo arrendó una mansión en San Diego, California. Applewhite grabó un video, como solía hacerlo con sus predicciones, donde explicó lo que iba a pasar y por qué.

21 mujeres y 18 hombres, reunidos desde días antes, participaron del desquiciado ritual.

La ceremonia tenía una fecha, el 22 de marzo de 1997, y también un itinerario.

Primero tendrían que beber jugos de cítricos para limpiar el cuerpo. Luego, vendría un cóctel de fenobarbital y vodka que con el paso de las horas resultaría mortal.

Después, tendrían que amarrarse bolsas de plástico a la cabeza para suicidarse.

Divididos en secciones, cada grupo se encargaba de eliminar rastros y tapar a los fallecidos con una manta morada antes de seguir el mismo camino.

El grupo de Applewhite, donde estaban sus más cercanos, acabaría por quitarse la vida el 26 de marzo.

Al día siguiente, las portadas hablaban del mayor caso de suicidio colectivo en la historia de Estados Unidos.

Las fotos de los cuerpos mostraban a varios sujetos vestidos de negro y con el mismo modelo de zapatillas.

Nike decidió retirarlas del mercado antes de que comenzara la carrera por el morbo.

Mientras sus cuerpos eran retirados de la mansión y el cometa se alejaba de la Tierra, a ellos, tal vez, los esperaba el “Siguiente Nivel”.

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