Chile

Las confesiones sobre la “Quintrala de Magallanes” que recibirá más de $200 millones: mandó a matar a su marido

El crimen de Didier Mansilla en 2012 quedó marcado por las declaraciones opuestas de los dos condenados, quienes se acusaron mutuamente de idear el asesinato para cobrar seguros y beneficios económicos.

El macabro asesinato de Didier Mansilla Rivera en Punta Arenas volvió a instalarse en la discusión pública luego que se revelara que su esposa Irma Ovalle Oyarzún, condenada por su asesinato, recibirá más de $200 millones y una pensión vitalicia.

En ese escenario, basta remarcar que detrás del caso siempre existieron dos versiones completamente opuestas sobre cómo se organizó el crimen.

Según relata un reportaje de Radio Biobío, Didier murió en julio de 2012 tras recibir una puñalada en el cuello mientras conducía su vehículo.

El crimen inicialmente fue confundido con un accidente de tránsito, hasta que semanas después Sergio Escalona Chiguay confesó ser el autor material del homicidio.

Según declaró Escalona ante Carabineros y posteriormente en el juicio oral, fue Irma Ovalle quien le pidió matar a su esposo.

Ambos trabajaban en un supermercado de Punta Arenas y, según su relato, ella comenzó a hablarle de supuestos maltratos físicos e infidelidades de Didier.

Escalona aseguró que inicialmente pensó que todo era una broma, pero que luego Ovalle insistió y le ofreció dinero. “En junio me preguntó cuánto cobraba por matar a su marido”, declaró en la investigación judicial.

El condenado también afirmó que la mujer le prometió un pago mayor y hasta un “sueldo de por vida” una vez que pudiera cobrar los seguros de vida y beneficios económicos de su esposo fallecido.

Con esa información, Escalona creó un perfil falso de Facebook llamado “la negrita paraguaya”, con el que contactó a Didier Mansilla para atraerlo a una cita. El 29 de julio de 2012 concretó el ataque dentro del automóvil de la víctima.

“Irma me dijo que estaba arrepentida, pero antes me pidió que al momento de matarlo lo hiciera sufrir”, dijo el autor confeso asegurando que después la mujer nunca le pagó.

Sin embargo, Irma Ovalle siempre sostuvo una versión distinta. Durante el juicio aseguró que fue Sergio Escalona quien comenzó a hablar sobre vengarse de Didier después de escuchar conversaciones relacionadas con supuestos malos tratos.

La defensa de Ovalle planteó que Escalona se acercó por iniciativa propia y que incluso fue él quien comenzó a hablar de dinero para cometer el crimen. “Él empezó con los montos”, sostuvo el abogado de la mujer durante el proceso judicial.

Pese a las versiones contrapuestas, el Ministerio Público acreditó que ambos se coordinaron y planificaron el homicidio para obtener beneficios económicos asociados a seguros de vida, ahorros y la pensión de retiro de Didier Mansilla, quien había sido suboficial mayor del Ejército.

Finalmente, tanto Escalona como Ovalle fueron condenados a 20 años de prisión sin beneficios. Él por homicidio y ella por parricidio, penas que actualmente siguen su curso.

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