Cerca de un siglo "dando la hora"

Las autoridades chilenas han sido incapaces de fijar un horario estable para el territorio nacional, desde que en 1927 adoptaron un horario de invierno y verano, lo que ha afectado las labores cotidianas de grandes y niños en zonas continentales, insulares y antárticas.

Cuando el 10 de enero de 1910 se empleó la hora del meridiano 75º oeste (zona +5) como hora oficial de Chile, quién se habría imaginado que en el futuro andaríamos pendiente de atrasar o adelantar el reloj.

El tema comenzó 17 años después, cuando por decreto del 22 de agosto de 1927, se adoptaron la hora oficial de invierno y verano, el 1 de abril y el 1 de septiembre de cada año, que se aplicó desde 1928.

El cambio de hora se mantuvo estable, hasta que el 27 de agosto de 1946 se publica una ley donde se disponía del cambio urgente de la hora para Santiago y la zona central, debido a la "incapacidad de las plantas de satisfacer las demandas de energía eléctrica para la industria, comercio, residencias y alumbrado público, quedando la capital y la zona central con el huso horario de +3 horas y el resto del país con un huso horario +4 horas". Eso sí, al año siguiente, mediante un decreto supremo, es derogada esta ley y se vuelve al horario anterior.

En Chile, según el decreto del 11 de enero de 1966, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada "es la única autoridad oficial del Estado, en el control y difusión de la Hora Oficial de Chile", aunque el gobierno de turno es quien aplica las modificaciones.

En 1968 se dispone que la hora oficial para toda Chile será la del meridiano 75º W (zona +3) como una forma de establecer una hora de verano. Al año siguiente se regresa a la hora del meridiano 60º W (zona +4), pero se mantuvo el huso horario +3, entre el 22 de noviembre 1969 al 28 de marzo de 1970.

Luego, un decreto establece en octubre de 1970, que cada año la hora se adelantará 60 minutos, a contar del segundo sábado de octubre hasta el segundo sábado de marzo. En 1973 el cambio se adelanta al 29 de septiembre.

En cuanto a las islas de Pascua y Salas y Gómez, en 1980 se les asigna las del meridiano 105º oeste, que corresponde al huso horario +7, el que no sería cambiado durante el año. Pero dos años después lo cambian al huso horario +6, existiendo dos horas de diferencia entre la hora de Chile continental e insular.

Con la visita del papa Juan Pablo II en 1987, el plebiscito de 1988, la asunción de Patricio Aylwin y las condiciones hidrológicas en 1990, también se variaron las fechas en que se cambiaba el horario de invierno y verano.

Para no andar tan perdidos, en 1998 se puso en funcionamiento una línea telefónica (800 800 780), mediante la cual se accedía directamente y sin costo, a la señal horaria emitida por el SHOA.

Durante los años siguientes, los cambios se intensificaron. El ahorro energético o el aprovechamiento de la luz natural, sirvieron como excusas para modificar la hora, hasta que el 2015 se aplicó solo el horario de verano.

Los especialistas señalan que mantener un horario es lo ideal. Según Marcos Santibáñez, doctor en fisiología y académico de la carrera de medicina de la Universidad San Sebastián, "lo que se necesita es evitar los cambios de horario durante el año, para evadir los ajustes biológicos y las adaptaciones que generan estrés en las personas: efectos cardíacos, emotivos y endocrinos".

Tras aplicarse el horario único, el Comité interministerial de Monitoreo del Cambio de Hora, expuso que hubo un aumento del ausentismo escolar en mayo, junio y julio de 2015 respecto de iguales meses del 2014, por lo que resultaba conveniente contar con un horario de invierno. Aunque, dadas las cifras de ahorro de energía eléctrica y disminución de la delincuencia, se consideraba que el horario de invierno se limitara a los meses más fríos y con menor luz solar del año, esto es entre el segundo sábado de mayo y el segundo sábado de agosto.

Pero, ahora el gobierno optó por una nueva modalidad: Se extenderá el cambio por cinco meses, desde el primer sábado de abril deberemos atrasar los relojes una hora en Chile continental e insular, hasta el primer sábado de septiembre. A no ser que se les ocurra cambiar el horario en el camino. Eso sí, en la región de Magallanes no se debería modificar debido a un decreto del 2016 en que se quedan siempre con el horario de verano.

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