“Es grave lo que estoy diciendo, pero es real”: ex jefe de la PDI revela impactante teoría del caso Tomás

“A mí no me van a dar ningún premio por esto, al contrario, probablemente me estoy comprando un montón de problemas”, aclaró.

El prefecto (r) Héctor Arenas, ex jefe de la Brigada Investigadora de Personas Perdidas, compartió su hipótesis sobre el caso Tomás, niño de 3 años que fue hallado sin vida en la localidad de Caripilun, en la provincia de Arauco, Región del Biobío, tras un intensa búsqueda en febrero de 2021.

En primera instancia, el ex PDI se refirió a la extensa investigación liderada por Fiscalía y que mantiene en vilo a la madre del pequeño fallecido, Estefanía Gutiérrez.

“Yo encuentro que es una burla hacia ella lo que han hecho, porque existen indicios que indicarían que podría ser de otra forma y no con la necesaria actuación del tío (Jorge Escobar, único imputado) en estos hechos. De hecho, no han podido siquiera vincular a otra persona con este caso, han tratado, pero no hay nada al respecto”, aseguró Arenas, en entrevista con El Comisario, programa de Carlos Collao.

Asimismo, Arenas recordó que “la causa de muerte se produce en un contexto donde influyeron factores ambientales, inanición... esa es la causa de muerte, no hay otra”.

“¿Era posible que Tomás se desplazara 1,7 kilómetros? Es posible, porque la evidencia, los casos, te indican que son capaces de recorrer esa distancia, incluso más. Es posible que Tomás haya recorrido una distancia mayor que esa, pasados los 2 kilómetros”, complementó.

Además, aclaró que “los niños jamás van a caminar en una línea, en una dirección, porque no tienen desarrollado ese concepto”.

“Lo más probable es que el primer día (17 de febrero), es cuando más desplaza, aún cuando sea de noche, porque los niños son sobrevivientes natos. Esto está demostrando que los días 17, 18, 19, 20 y probablemente 21 y 22, todavía estaba con vida. Y eso es lo terrible y lamentable de este caso”, reveló.

En la misma línea, detalló que “el lugar donde aparece, revela que el niño llegó a ese lugar solo. El niño fue encontrado a un lado de un tronco, acurrucado en una posición fetal. Los zapatos fueron encontrados en distintos lugares, a cerca de 30 metros del lugar. El hecho del hallazgo de los zapatos te indica una trayectoria”.

“Es grave lo que estoy diciendo”

Bien adentrada la charla, el ex prefecto aseguró que “a los policías se les obligó a establecer si había alguna forma de explicar, desde el punto donde se produce el hallazgo, encontrar ruta hasta el último lugar del punto de avistamiento. Se partió al revés y encontraron más de tres. Todo eso está indicado en un informe que elaboró en la Brigada de Homicidios, que ignoro si actualmente está en el proceso, porque el fiscal no lo quiso aceptar. ¿Por qué no lo quiso aceptar? Porque echaba por tierra su teoría”.

“Es grave lo que estoy diciendo, pero es real. Incluso existen indicios, no concluyentes, en una fotografía tomada en el lugar del hallazgo, que podría indicar que el niño estaba vivo el día 21, en las inmediaciones”, complementó.

Luego, develó que “cuando la Brigada de Homicidios de Concepción elabora este informe y se lo llevan al fiscal, no lo quiere. No lo recibe”.

“El niño presentaba lesiones que son compatibles con andar descalzo, que caminó entre ramas. Ahora, lo que contribuyó a crear todo este ambiente de rareza fue precisamente la información emanada de Fiscalía con un fin de no querer asumir una responsabilidad de los hechos, porque las cuestiones se hicieron mal”, criticó.

Sobre el trabajo realizado en Caripilun, a pocas horas de la desaparición, Arenas aclaró que “si Tomás estuvo vivo cinco días, estuvo dando vueltas por varios lugares. Ahora, basado en ese indicio, una búsqueda en cuadrícula no sirve”.

“Los niños de esta edad no responden a los llamados. Es característico: no responden. ¿Por qué? Porque no tienen claridad que están perdidos”, precisó.

La hipótesis del caso Tomás

A modo de mea culpa, sostuvo que “el error aquí es que el niño estuvo vivo cinco días y no tuvimos la capacidad para encontrarlo. Había mucha buena voluntad, pero nadie se paró y dijo ‘a ver, qué es lo que hay aquí’. Todos los días habían despachos de bomberos, pero hoy en día no habla ninguno de los que estuvo. Cuando empiezan a entender el área de búsqueda, lo encontraron. Y ese punto no lo habían revisado”.

“Él, probablemente, los primeros días anduvo gastando su energía. Y al final, cuando ya estaba agotadísimo, busca un refugio o un lugar. Aquí, este niño encontró un tronco, y él aparece al lado de un tronco. Terrible”, agregó.

Finalmente, precisó que “si nosotros hubiésemos entendido, desde el primer día, que él sí tenía la capacidad de trasladarse 1.7 kilómetros, probablemente lo hubiésemos encontrado con vida”.

“A mí este caso me golpea mucho e hice todo un cuestionamiento porque nada de lo que ocurrió debió suceder; culpar a alguien que no existía... oye, de qué estamos hablando, aquí hay personas que son afectadas, entonces hay que tratar de que esto no vuelva a ocurrir”, continuó.

Por si las dudas, Arenas aclaró que “a mí no me van a dar ningún premio por esto, al contrario, probablemente me estoy comprando un montón de problemas, pero aquí hay que hacer un análisis exhaustivo. Hasta el momento, la autopsia no ha cambiado y la causa de muerte sigue siendo la misma. Si aquí lo que se anda buscando es cómo vincular, de alguna manera, al tío abuelo en el caso”.

¿Por qué el tío abuelo no está vinculado de forma directa en el deceso del menor? “Porque se puede explicar de forma natural, porque no hay ningún indicio”, concluyó.

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