¿Réplica «tardía» del terremoto de 2010 o «aviso»? Experto desmenuza los sismos registrados en el Biobío

Autor: LaCuarta.com

La seguidilla de temblores en la zona centro sur del país genera alerta entre la población.


Alerta generó en la región del Biobío el sismo de magnitud 6.6 que también se percibió en el Ñuble. De hecho, durante las últimas horas se han registrado decenas de temblores de menor intensidad que, de todos modos, hacen especular sobre un posible «anuncio» de algo mayor.

Respecto a esta situación, el director del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile, Sergio Barrientos, explicó a La Cuarta que el movimiento telúrico de ayer podría tratarse de una réplica tardía del terremoto del 27 de febrero de 2010.

«La placa de Nazca está tratando de penetrar bajo la placa Sudamericana a la razón de unos 6,5 centímetros cada año. Y resulta que está trabada. Cuando está tratando de penetrar no lo hace suavemente todo el tiempo, entonces tiene que juntarse suficiente energía para poder liberarse y generar estos terremotos», precisó.

Además, indicó que «el ‘proceso cíclico’ corresponde a eso. Esos 6,5 metros que se desplaza la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana, cuando lo hace súbitamente, corresponde aproximadamente a un terremoto de magnitud 8 o superior. Son terremotos que están ocurriendo cada 100, 120 o 150 años, pero no siempre se libera la suficiente energía y hay ciclos de terremotos más grandes. Así es como ocurre el terremoto de 2010, donde se liberan 20 metros en algunas partes; o el de 1960, bajo Valdivia, donde se liberan más de 40 metros».

«Entonces no se libera todo cada 100 o 150 años en una zona determinada del país, sino que, en algunas partes, se siguen acumulando y se libera todo en una vez», complementó.

En relación al concepto «cíclico», puntualizó que «los intervalos no son regulares. Se habla de cíclico porque ocurren nuevamente, pero no es tan cíclico porque no tienen frecuencia regular».

Sobre las réplicas, el director del Centro Sismológico Nacional detalló que durante un terremoto «el desplazamiento de la placa de Nazca no es homogéneo. No se desplaza 5 metros o 10 metros en todas partes, sino que en algún lugar hasta 20 metros -como en Constitución, por ejemplo-, entonces hay lugares que quedan atrasados».

«Hay zonas que quedan comprimidas, entonces empiezan a relajar después del terremoto, pero con velocidades muchísimo menores del terremoto. Entonces eso también genera movimientos a largo plazo que duran años. Todos esos fenómenos se dan como reajustes posteriores», aseveró.

¿Réplica o aviso?

Consultado sobre el sismo 6.6, y si es que se trató de una réplica del 27F o un aviso de un futuro terremoto, Barrientos reconoció que «es difícil poder definirlo a ciencia cierta, tenemos pocos antecedentes todavía, pero en el futuro yo creo que vamos a poder saber. En este momento, a mí me parece que, por el lugar donde están ocurriendo estos temblores, corresponde a un bajo desplazamiento del terremoto de 2010. Entonces, es posible que se trate de una réplica muy tardía. Muy, muy tardía».

Tras la evacuación que se registró en algunos edificios de Concepción a pocos segundos del temblor, el doctor en Ciencias de la Tierra aclaró que «no es posible determinar» en cuántos grados de la escala de Richter es prudente activar estos protocolos.

«Depende mucho de las condiciones (…) depende de la distancia de dónde esté ubicado el sismo del sitio de interés. Muchas veces el actuar rápidamente, sin pensar mucho, puede incluso producir más daño», expuso.

Sistema de Alerta Temprana

En cuanto al Sistema de Alerta Temprana de Terremotos, que ya funciona en distintos países del mundo, el director del Centro Sismológico Nacional explicó que «si uno tiene sensores ubicados muy cerca del hipocentro, con esos instrumentos puede capturar las características de las primeras ondas y hacer un estimación rápida del tamaño del terremoto y estimar qué tamaño las ondas van a alcanzar y poder alertar a las localidades».

«Lo estamos desarrollando en Chile, pero necesitamos muchas estaciones (…) tiene que pasar por varias pruebas de seguridad, en el sentido que los resultados que se entreguen sean con la menor cantidad de información falsa», aclaró.

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