Arturo Vidal Copa América

«Yo estoy bien, mi familia está bien»: se cumplen cinco años del choque de Vidal en su Ferrari

Autor: J.P.C.

Se cumple media década del accidente del volante del Barcelona en el Acceso Sur a Santiago.


El 16 de junio del 2015, en medio de la Copa América disputada en nuestro país, Arturo Vidal sorprendió a todos mandándose el manso condoro justo en la previa a la semifinal frente a Perú.

En el kilómetro 25 del Acceso Sur a Santiago, en el paso superior Los Guindos, el volante del Barcelona perdió el control de su Ferrari causando un accidente de tránsito donde solo sufrió un leve golpe en el cuello. Se dirigía a Juan Pinto Durán luego de una gran noche de juego en el Casino Monticello.

Lo que vino después fue la guinda de la torta en la obtención del torneo internacional para nuestro país. El mediocampista no fue sancionado, fue titular en la semifinal ante los incaicos y pieza clave en la final ante Argentina.

El parte policial de la época habló de que el Rey Arturo había actuado de forma «altanera» con los polis incluso insultándolos, aunque un video posterior a los hechos pidiendo disculpas fue suficiente para que el «King» recibiera sus cariñitos correspondientes.

Vidal y el perdón de don Sampa

En el libro «Mis Latidos, ideas sobre la cultura del juego», de Jorge Sampaoli, el entrenador recordó ese hecho y su decisión de no castigarlo, lo que al final significó el primer título para la Roja en su historia.

«En el caso de la situación que pasó Vidal fue muy clara. Yo lo conocía mucho y habíamos pasado momentos muy duros para él, como la lesión de su rodilla. Y siempre recalqué que Arturo se jugó la carrera para estar en el Mundial de Brasil. Hicimos un lazo bastante estrecho por los viajes, las giras y esas charlas que ya mencioné en donde se conoce a los jugadores», escribió don Sampa en su libro autobiográfico.

«En medio de la Copa América trajo la Ferrari a Pinto Durán y lo primero que le pregunté es si sabía manejarla, si estaba preparado, pensando en que podía llegar a equivocarse porque no es fácil conducir esos autos. Sabía que algo podía pasar. Él se generó un desafío, buscó un límite mayor y era lógico que alguien que no fuera un conductor experto, se accidente en ese tipo de vehiculos. Cuando volvió al predio volvimos a hablar y pasó lo que pasó», recordó el casildense.

«En base a la relación, al respaldo que tuvo del grupo, a lo comprometido que estuvo siempre, elegimos contenerlo y no sancionarlo por haber llegado tarde a la concentración. Esa resolución se tomó en diez minutos. Ya lo conocíamos muy bien a Arturo y sabíamos todo lo que había hecho por nosotros. A eso voy con ganar tiempo en las selecciones cuando uno habla, charla, se conoce con el otro. A poder resolver situaciones súper complejas en medio de una vorágine exigente. Si le hubiese sucedido a otro jugador, seguramente hubiese actuado distinto«, concluyó.

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