Por Juan Carlos MuñozReveló cuál es su gran “sueño”: Martina Weil se confiesa en su paso por Chile y apunta alto de cara a importantes desafíos
Este fin de semana, la velocista participará en una destacada competencia en nuestro país. “Escuchar como gritan por mí los 400 metros de la carrera, a eso uno no se acostumbra nunca”, reconoció en diálogo con La Cuarta.

Por estos días, Martina Weil se encuentra en Chile para disputar este fin de semana el torneo Orlando Guaita, competencia que reunirá a grandes exponentes del atletismo continental, y que se llevará a cabo el domingo 19 de abril en el Estadio Atlético Mario Recordón, del Parque Estadio Nacional.
Y en ese contexto, la velocista se tomó un minuto para conversar con los medios de comunicación, en las oficinas de RedBull, para hablar lo que son los importantes desafíos que tendrá este 2026, y otros que se viene para más adelante, como el Mundial de Atletismo que se desarrollará en China en 2027, y los Juegos Olímpicos en Los Angeles, Estados Unidos, en 2028.
“Es muy divertido porque la gente me dice, ‘ah, tu temporada ya empezó’ y para mí mi temporada no ha empezado. Claro, está lo que es la temporada bajo techo y después la temporada afuera. Y yo este año no hice bajo techo, entonces mi temporada afuera para mí realmente empieza el 16 de mayo, para allá estoy apuntando y como que las curvas de rendimiento que hicimos con mis entrenadores es para eso”, aclaró de entrada en diálogo con La Cuarta.
Y en esa misma línea, agregó que “estas competencias me quedan un poco fuera de la curva, porque la fecha igual es complicada. Lamentablemente el atletismo es un deporte que es afuera, con condiciones climáticas, pero es un deporte en el que todo pasa en el verano, pero en el hemisferio norte. Entonces igual es complicado un poco a veces compatibilizar las cosas. Entonces, lo que es la pretemporada para mí fue como hasta hace dos semanas, y después ya empezamos a entrar en un periodo un poco más específico, pero el competitivo realmente empieza en mayo”.
Luego, reveló que “independiente de todo eso, independiente de las curvas, independiente de que a mi entrenador no le guste tanto que esté compitiendo tan temprano en el año, para mí es súper importante venir a Chile y competir acá y un poco agradecerle a la gente que me sigue, que me apoya y que está todo el año tan pendiente”.
- Es difícil me imagino siempre los comienzos de cada año después de un periodo de vacaciones...
- Mira, son varias cosas que uno tiene que poner en la balanza, porque a mí me ha pasado que una termina el año y dice ‘estoy en demasiado buena forma, en verdad nunca he estado corriendo así de rápido, y ahora realmente voy a dejar de hacer deporte por seis semanas’. Entonces igual es como ya, ‘pero de pronto si sigo entrenando, después no me va a costar tanto volver’, que es cierto, pero también uno llega a septiembre y te duele todo.
- Complejo igual...
- O sea, uno está con un porcentaje de grasa bajísimo, entonces te miran feo y te aprietas. Hay cualquier bicho y te enfermas. Entonces uno está llevando el cuerpo al extremo y al final el descanso es muy importante. Entonces hay veces que la gente me dice como ‘ya, pero en tus vacaciones y tu descanso igual haces algo’. Y yo como, ‘no’. O sea, si me invitan a subir un cerro de pronto, pero ese descanso es demasiado importante y siento que la razón por la que yo rendí también el año pasado es porque me tomé unas vacaciones muy, muy significativas después de los Juegos Olímpicos de París.
- Te sirvió parar por un rato entonces...
- No lo pasé tan bien, competí un par de veces después de los Juegos, pero siento que tenía que hacer como un reset y preocuparme de otras cosas. De viajar, disfrutar, dormir, comer y subir el porcentaje de grasa de nuevo. Al final es como esta recuperación nerviosa que es tan importante. Pero claro, sufre todo lo demás. Entonces llega octubre, tengo que empezar a entrenar de nuevo y me arrepiento de todo lo que comí, de todo lo que bailé y de todas las horas que no dormí porque salí y lo pasé bien, pero después estoy con la cabeza con ganas de ir a entrenar. Porque ya cuando llega septiembre y uno lleva ya varios meses compitiendo, uno ya está cansado. Entonces es un reset muy importante.
- Compites este fin de semana en el Orlando Guaita: ¿Cuáles son tus expectativas?
- Muy contenta. Expectativas, nada, de ir y pasarlo bien y correr y disfrutar y escuchar como gritan por mí los 400 metros de la carrera, que la verdad es que a eso uno no se acostumbra nunca. En temas como técnicos y resultados, como te decía, queda un poco fuera de mi curva, pero da lo mismo. Yo corro mejor cuando estoy contenta, cuando estoy despejada, y correr en Chile me agrega un montón, me deja muy contenta, de verdad me llena el corazón, entonces para mí es como irme con toda esa buena energía y toda esa buena onda a Bélgica para empezar la temporada que, claro, el estadio puede que esté lleno, pero nadie sabe muy bien quién soy yo y están gritando para otras personas. Entonces prefiero estar en mi casita y ser la regalona al final, que es muy entretenido.
- Me imagino que eso también te sirve mucho, porque como decías, la parte anímica es fundamental...
- Sí, absolutamente. O sea, yo definitivamente soy de esos atletas que si no están contentos y si no están felices, no corren bien. Entonces, como toda esa parte para mí es súper importante. O sea, está directamente relacionada a mi rendimiento.
- ¿Es muy distinta la preparación tuya ahora en comparación a la que tenías en tus primeros años de carrera?
- He pasado por muchas etapas y yo te diría que ahora estoy entrenando mucho más y mucho más duro de lo que he entrenado nunca en mi vida, pero también efectivamente uno si siente la diferencia, sí, está bien, soy joven, todo, tengo 26, pero ya no tengo 20.

- Todo cuesta un poco más...
- Ahora si me acuesto tarde, siento la diferencia, si no caliento bien, siento la diferencia, si no me hago el masaje toda la semana, igual lo empiezo a sentir porque uno está como todo el rato jugando con esa línea de cuándo es mucho. Así que sí, yo creo que la mayor diferencia es que ahora el calentamiento y la recuperación tienen una posición mucho más importante y si no sé, me invitan a hacer algo, antes probablemente hubiese dicho que sí, sin pensarlo dos veces. Y ahora sí voy a pensar en el como ‘chuta, me tengo que levantar al día siguiente’ y pienso qué tan buena idea es salir hoy día.
- ¿Cuáles son tus grandes desafíos para este año?
- Está el Ultimate Championships, donde clasifican los 16 top del mundo sin límite por país. Entonces igual es poca gente la que va. Así que clasificar a eso sería bacán y estaría muy, muy entretenido porque es como una semifinal y una final, no hay nada más. Y los Juegos Suramericanos que son también en septiembre, entonces como que toda la gran carga de las cosas están en septiembre. Y estos últimos van a estar bacanes. Además lo que me encanta de los Juegos son las villas u hoteles, está todo el Team Chile. Entonces uno comparte con otros deportes, es más grande la delegación y eso siempre es muy entretenido.
- Lo deben pasar bien entre todos ahí en medio de las competencias...
- Sí, es muy entretenido y otros deportes de otros países también. Es bacán. Yo obvio que comparto con los atletas de atletismo y tengo varios amigos, lo pasamos muy bien, pero cuando está metido la gente del voley playa, ponte tú, los campeonatos mundiales de Uno que se arman en esas villas son satánicos. Y los del voley playa tienen unas reglas muy raras. Entonces es ir a competir, pero también compartir con gente que tiene al final rutinas muy distintas a las de uno y eso a mí me encanta, como ver qué puedo aprender de la gente de otros deportes.
- ¿Hay muchas diferencias?
- Los nadadores siempre tienen cosas súper interesantes. Obvio que para ellos nosotros somos unos pescados con hombros, pero es muy entretenido ir y compartir con gente de otros deportes y otras disciplinas que uno durante el año, si no hay Juegos o instancias así, uno no tiene la posibilidad. Yo comparto mucho con los atletas, pero no tanto con gente de otros deportes.
- ¿Cómo manejas el tema de la frustración? Te pasó que quedaste por poquito fuera del Mundial de Tokio el año pasado. ¿Cómo lo haces para dar vuelta la página?
- Yo creo que es muy importante darse la oportunidad de estar triste y de estar frustrado. Obvio, se te van a presentar muchas más oportunidades y el deporte siempre tiene revanchas, pero yo creo que es muy importante darte ese espacio de ‘pucha, estoy triste, estoy decepcionado, quería lograr algo y no lo logré y fue muy duro’. Pero siempre con un límite. No puedes dejar que eso te arrastre, no puedes dejar que eso sea un precedente. Yo creo que verlo como una oportunidad de, bueno, ‘estuve así de cerca, un poquitito más y lo logro’. Al final centrarte más en lo cerca que quedaste. Igual son tres milésimas y quedaste fuera y da lo mismo... esa fue la manera de la que yo me sacudí un poco el polvo y fue como ‘ok, vamos a la siguiente’ y vamos nomás con todo.

- Y esas tres milésimas... ¿Son una obsesión para ti conseguir bajar esos números? Quedó fuera del Mundial al conseguir 49.88, frente a los 49.87 de la noruega Henriette Jæger.
- No, no. Siento que pucha, fue muy fome, muy, muy fome, pero es algo que pasó y una experiencia que tuve y un aprendizaje y nada, aquí para adelante. No me voy a quedar pegada en esas tres milésimas porque no me voy a quedar pegar en nada, es como ‘necesito correr más rápido que eso’. fin. ¿Hay que correr más rápido? hay que correr más rápido.
- ¿Y qué haces para no quedarte pegada en eso? no debe ser fácil...
- He visto como atletas, y a mí también me pasa un poco, que uno se empieza a obsesionar con los números y con lo que uno quiere correr y con lo que uno quiere hacer. Y con los logros y no sé qué, y se te olvida todo el resto de lo que eres como persona al final. Y si no logras el número y si no logras el objetivo, es muy duro y es un golpe psicológico muy, muy duro. entonces siento que es importante siempre estar como pendiente y consciente de todo lo que soy fuera de la Martina atleta.
-La última, ¿cuáles son tus expectativas de cara a los desafíos a largo plazo, el próximo año se viene el Mundial y en dos años más los Juegos Olímpicos.
- O sea, mira, el objetivo de tanto en el Mundial como en los Juegos es sí o sí meterme a la final. Yo sé que tengo la capacidad, lo puedo hacer. Yo de verdad sé que lo puedo hacer. Y ahí uno empieza como un poco a especular y los sueños y como ‘bueno, si estoy metida en la final, cualquier cosa puede pasar’.
- Vamos que se puede...
- Igual quedan dos años y si habiendo tenido un año de preparación así de bueno, logré lo que logré, con dos años más encima, al final todo esto es acumulación de trabajo. O sea, subirme a ese podio sería realmente un sueño, pero no es una cosa que veo tan, tan lejana, como que en teoría, si hago las cosas bien, podría ser. No es como algo que te voy a dar como sentado, pero tampoco es una cosa descabellada.
Imperdibles
Lo último
hace 11 min
hace 27 min
15:48
15:04
14:57











