JC Rodríguez: «No somos el megáfono para que las autoridades digan lo que quieran”

02.01.2019. MATINAL LA MAÑANA DE CHV.. - 02.01.2019. En el estudio del matinal La Mañana de CHV sonriente a su lado un perro.

Autor: Natalia Galaz

Julio César Rodríguez es, según el público, el animador “que saca a pasear sin salvoconducto a los políticos”. En La Cuarta detalló su trabajo, eligió el mejor apodo y hasta habló de su futuro.


Al ver la tevé, las cifras de las autoridades sobre los contagios y fallecidos, las diferencias entre políticos al momento de llegar a acuerdos, el hambre, las ollas comunes… ¿Cómo no van a dar ganas de gritarles que es fácil legislar ganando millones o que hay que hacer justicia, ah? ¡Ups! Pero si todo eso ya lo dijo Julio César Rodríguez.

Llámelo valentía, pachorra o, simplemente, escuchar la voz del pueblo, pero con un objetivo relevante, no como cuando el “Puma” pidió la Gaviota en Viña. Y el animador lo hace desde su tribuna en “Contigo en la mañana”, dejando “picá, picá”, como la Mariana, a la clase política. ¿El último en caer? Iván Moreira (ver punteo).

“Hacemos un esfuerzo a diario por ponernos en los zapatos del ciudadano común y corriente, del más necesitado y de la clase media, del señor que tiene un taxi, del jubilado. Tratamos de jugar un rol en el que somos la contraparte de la autoridad, tenemos que insistir en que a veces lo que nos dicen no es la verdad. Así se produce el debate”, explicó “Jotacé”.

-¿Y las frases con las que encaras a los invitados?

Yo las lanzo nomás, y por supuesto que a veces he tenido dificultades, pero en términos muy profesionales. Me dicen ‘pucha, no nos carguemos tanto para un lado’ o ‘no seamos tan rudos, después la gente no quiere venir’. O de pronto es el tono. Esas conversaciones las tenemos en el equipo, post programa.

-El público dice que los sacas a pasear sin salvoconducto…

No tengo Twitter, mis amigos me cuentan que el programa y mi nombre son trending topic. Recibo pantallazos y me da risa, vi lo del ‘paseo’. Expresan su respeto y admiración a través de la creatividad, y yo trato de compartir ese contenido, lo menos ofensivo y más chistoso. Usan a veces las fotos del ‘Guasón’, tiran apodos. Me piden la dirección para mandarme un queque o que me darían un hijo.

– ¿Te gustó algún apodo?

El que más me hizo reír fue ‘mariscal de campo’. Es que me gusta el fútbol americano. Leí ‘caimán’, ‘figura’ y ‘número uno’, pero este fue un quiebre, y en realidad no sé si tengo algo de eso.

– El mariscal decide la jugada que se realiza…

Jajajá, nosotros cuestionamos a la autoridad en su discurso. Siempre entran a defender o explicar una posición o a alguien. La gente quiere escuchar ‘acá llegamos tarde, pero lo vimos, lo modificamos y ahora hay esto’. No somos un megáfono de la autoridad para que digan lo que quieran. Por ejemplo, eso de que no sabían en marzo que era tan grave.

– ¿Algún político no ha querido ir al matinal?

Varios. Ese es el aguante de la dirección, no nos dicen, pero cachamos a los que nunca están, así como a los que les encanta. Igual a veces la posición de los políticos es ingrata, porque hay desfase, se mete el Minsal y a veces no alcanzan a argumentar. No los apuramos para hacernos los bonitos, es para darle certezas a la gente.

-¿Fuera de cámara te han parado el carro?

Nada. Es que mi posición no es política e ideológica, sino ciudadana. Si estuvieran Bachelet o Lagos, tendría la misma posición que hoy. Te tratan de dejar como que estás cargado para un lado, pero no es así. De una u otra forma eres inquisidor de la realidad, pero no por un color específico.

-¿Aceptarías un cargo político?

Si me preguntas hoy, no. Creo que mi rol es este, comunicar. Yo todos los días me levanto alegre, trabajo harto, cinco horas en el matinal, dos en el late y tres en la radio, que hace años es como es la tele hoy. Hago lo que quiero, ¿para qué cambiar?

-Eres un afortunado…

Cuando estoy en un set, cuando hago un programa, sé quién soy, con este modelo me ha ido bien y sé que formo parte de los privilegiados, de una elite. A partir de eso podría quedarme callado, hacerme el tonto, no poner en peligro mi trabajo ni que personas de poder me odien.

– Pero no es así.

Tengo empatía, vengo de abajo, soy consciente y me doy cuenta de los abusos, la injusticia. No puedo ser cómplice de algo que sé que está mal. En mi trabajo no llego a usufructuar de eso. Todos los días me expongo, estoy en la cuerda floja, pensando si me van a echar, si se va a enojar un auspiciador o un político.

-¿Y cambiará el discurso político?

Sólo puedo decir que algunos no viven la urgencia que tiene la persona que ya no puede pagar el colegio, los servicios básicos, que no le quedan ahorros. El Covid-19 no les dio a maniquíes, sino a ciudadanos con una forma de vida que las autoridades no conocen. Quedan cortos. No saben el valor del dinero, lo que cuesta ir al supermercado, que muchos que no tienen internet. No creo que sea por amarretes, es porque no hay buen diagnóstico.

Combo breaker

  • Al diputado Javier Macaya le recordó que “todos dicen que esto es un fracaso, menos los políticos”.
  • “Así espera la gente las leyes también, años”. Eso le contestó a Iván Moreira tras su reclamo por estar una hora sin salir en pantalla.
  • Al senador Álvaro Elizalde, al alcalde Rodolfo Carter y al intendente Felipe Guevara les pidió justicia y acabar con los abusos.
  • “Legislar ganando ocho o nueve palos es fácil, pero la gente necesita soluciones hoy”, fue el palo para Gonzalo Winter, diputado.
  • Otra a Moreira: “Hay que recordar que ganó con el voto del Capitán General”. Esto, a propósito de la alcaldía en La Cisterna.

Todo se inició con el Pastor Soto: “No lo vi más”

“Siento que usted queda como payaso… ¡con respeto! Como un hueón, como tonto, como ignorante. ¡Un imbécil! ¿Su corazón no le dice algo?”. Sí, la frase corresponde al 2017, cuando Rodríguez le dijo en su cara todo eso al Pastor Soto, lo que algunos consideran el inicio de ese estilo único.

“Lo que pasó con él tiene mucho que ver con lo que pasa hoy. Hice un ejercicio de ponerme en los zapatos de las personas que nos estaban viendo. Dije: ‘¿Qué estarán pensando? Probablemente que este tipo es un payaso’. Lo pensé antes de decirlo”, explicó “JC”.

Eso sí, el animador aclara que “hay un contexto. Lo invitamos con el compromiso de una conversación respetuosa, sin bandera (de movimiento LGBT) ni menoscabar a los homosexuales. La sacó escondida, la mostró, le dije en qué quedamos, la tiró al piso, después se limpió los zapatos, luego la agarró y la puso en el sillón, se sentó arriba. O sea, hay toda una historia”, dijo Julio César.

– ¿Y se encontraron alguna vez?

Él se fue en la mitad del programa y nunca más supe de él, no lo volví a ver. El video se hizo popular, pero finalmente yo estaba representando a la gente.

“Son injustas las críticas a Monse”

Justo cuando “JC” estaba en reposo por el Covid-19, su compañera tuvo un round con el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, lo que originó una serie de críticas a Monserrat Álvarez, por su “imparcialidad”.

“Es injusto. Su posición es similar a la mía, ella también trata de sacar la mayor información. Cuando una persona está pasándose dos pueblos, la Monse lo para. Tuvo episodios mediáticos, y a partir de aquello, aumentaron las críticas. No la veo con una postura diferente. Soy chistoso e irónico, ella más directa, pero su proceder es transparente”, avisó.

La comparación con Camiroaga

Basta echar un vistazo rápido en las redes para comprender que a Julio César se le ha comparado frecuentemente con Felipe Camiroaga, por su personalidad y cercanía con la gente.

“Él era súper querido y conmigo existe un fenómeno parecido en ese sentido. No me gustan las comparaciones, menos con Felipe, todos sabemos lo que pasó”, explicó el comunicador.

Y añadió: “Fue súper triste, nos dejó en shock. No sólo por el cariño hacia todas esas personas y el accidente desgraciado. Se ha generado mucha especulación y no me siento muy cómodo metiéndome ahí”

#Tags


Top de La Cuarta

Seguir leyendo