Maestra pasó de la inseguridad a enseñar todo lo que sabe en gasfitería

Lorena Ramírez tiene 50 años y es maestra gásfiter desde 2016. Contó los inicios de su carrera y cómo ha logrado hacerse de una importante clientela en el rubro.


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Parecía un día como cualquier otro para Lorena Ramírez (50) en las labores de su minimarket, cuando de un momento a otro se le prendió la ampolleta. Era recurrente que escuchara, de parte de los clientes, constantes quejas a algunos gásfiter que dejaban trabajos mal hechos en sus viviendas, por lo que a esta mujer se le ocurrió la brillante idea de capacitarse en esta área y comenzar a emprender en ella.

Fue así como Lorena empezó a estudiar instalaciones sanitarias en Infocap y se convirtió en una gran maestra gásfiter. Eso sí, asegura que el comienzo no fue nada sencillo.

“Lo más difícil fue demostrar que tú sabes, sin ser altanero y siempre respetando. Más que nada el nerviosismo te puede jugar en contra. Al principio sentía como que todos me miraban cuando estaba haciendo algo. Pero hoy en día hasta los invito a que miren y que los clientes me pregunten si tienen dudas”, cuenta la maestra, vecina de La Florida.

Desde sus comienzos han pasado ya cuatro años. Hasta ahora, aprendió todo lo relacionado a la gasfitería, labores que puede realizar sin ningún problema. Trabaja de forma independiente, y de a poco pudo hacerse de una buena cartera de clientes.

“Hoy en día me ha ido muy bien, tengo una clientela que ha subido bastante y todo ha sido a través del boca a boca. A veces ni me doy cuenta de cuan copada tengo la semana, lo que igual me da orgullo porque significa que estoy haciendo las cosas bien”, cuenta Ramírez.

Metas y consejos

Lorena Ramírez es madre de cuatro hijos, y, como ella, su pareja también es gásfiter. Por eso, ambos se complementan y se preguntan el uno al otro cuando hay alguna duda de por medio.

Además, esta mujer está llena de objetivos, y, a pesar de que ya logró uno de ellos al convertirse en independiente, aún quedan varios otros por cumplir.

“Me gustaría tener una pyme y contratar varios maestros para trabajar, pero enseñarles a trabajar como a mí me gusta, o sea, ser bien responsables y detallistas, porque en el fondo uno es la cara visible”, asegura.

Al despedirse, Lorena invita a las mujeres a que se inserten en el mundo de la construcción, un rubro que tiene las puertas abiertas para ellas.

“Háganlo, den ese paso. Resulta ser muy agradable cuando haces tu trabajo, dejas todo bien y te dan las gracias. Una se siente realizada al saber que una fue la que hizo eso”, indica.

En esa misma línea, agrega que “esto da buenas ganancias para la independencia de una mujer, y para las dueñas de casa de hoy en día. Así que atrévanse”, cerró.

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