Descifrando el universo mental de Teorema

Teorema

Mateo Elicura es un joven veterano en la escena del freestyle pero también del rap. Acaba de lanzar “TERCEROJO” un sencillo que antecede a un esperado nuevo EP. Acá la historia de dolores, traumas, influencias, obsesiones y revelaciones de un artista intrigante.

En una entrevista tipo manifiesto, Mateo Elicura Cervera Machuca, le dijo al sitio de Red Bull, el año 2019: “Me parece que un encuentro de freestyle es honorable, ya que pelean dos ideas, en el fondo, dos espíritus (...) Cuando me meto 100% en batallar contra un contrincante, para mí es como un trance, donde los dos estamos dejando todo”.

La idea, la profundiza o aborda desde otro lugar en el canal de Youtube Yagami TNG: “El código estricto de la disciplina es una conversación interesante, porque ahí se da la magia”, expone.

Cuando hablamos de magia, estamos hablando de chamanismo, son rituales de gente siendo sincera entre sí, puesta a disposición de una energía. Es una consciencia colectiva de la que todos somos parte”.

Hay una entrevista, muy recomendable, en el podcast “Creativo” de Roberto Martínez, donde Teorema explica que es un entusiasta lector de Helena Blavatsky y de Carl Jung y sus teorías sobre el inconsciente colectivo: “Me alimenté de sus ideas de los símbolos, de aprender a interpretarlos. A medida que uno aumenta esa capacidad, accedes mejor a esa especie de bola mental, que es como la suma de todos los pensamientos de todo el mundo”.

A través del freestyle, me he sentido conectado a eso, y ha sido trascendental para mí. Siento que el freestyle es una metáfora de la mente, llegan ideas que uno no sabe de dónde vienen, pero es porque el cerebro está hecho, diseñado, para conectarte con el universo en general. Lo veo como un decodificador, una tecnología de alta gama. Y me sorprende pensar que quizá tenemos un porcentaje interior no activo, y que se va activando a través de ir conectando, abriéndose a otras ideas, otros símbolos”.

RATM Y VIOLETA PARRA

“Mi mamá me instó a escribir una poesía de un árbol. Cuando lo vio me dijo que estaba bueno, pero de verdad. Fue importante porque a mi me iba mal en clases, me portaba mal, y la gente te tira para abajo, nunca me habían dicho que hacía algo bien”, le cuenta emocionado a Julio César Rodriguez en La Junta. Allí contó que su niñez la vivió en la comuna de Cañete, en la provincia de Arauco, Región del Bio Bio.

“De chico entendí que el rap era lo mío, mi madre me lo incentivó caleta. De hecho el primer tema lo escribí con ella. Me dijo que tenía que cantar sobre mi realidad, que eso era lo único que necesitaba, sobre ser un niño de Cañete, que estaba rapeando y creando”, dice.

“Ella tenía en VHS el concierto Battle of Los Angeles de Rage Against the Machine, y lo veíamos siempre, escuchábamos de todo. Ella me cantaba Violeta Parra, Victor Jara y Los Jaivas, pero también escuchábamos metal y Tiro de Gracia”.

El drama caería rotundo y temprano en la vida de Teorema. Su padre, un hombre mexicano a quien nunca conoció salvo por una conversación por teléfono, falleció cuando tenía 7 años. Su madre fue la encargada de contarle. Al poco tiempo después vendría el golpe más duro.

“Tenía 11 años cuando falleció, siento que sus palabras hasta hoy me resuenan, cuando necesito un consejo, ahí está. Se preocupó de decirme las cosas claras, porque sabía que tenía poco tiempo de vida así que no lo perdió y me dijo cosas que entonces no entendía, pero que me han hecho sentido a lo largo de los años”, recordó en ese espacio.

Allí por ejemplo dirá, que fue ella quien le dijo que sería un artista. También que ella fue la co -creadora de la casa de la cultura en Cañete. En el podcast “Creativo” dijo que fue una artesana que se dedicaba a la platería mapuche, que gracias a ese oficio estaba muy interiorizada en esa espiritualidad y simbología, porque trabajó y aprendió de las mujeres de la zona.

Desde entonces, Teorema vivió y creció en la casa de una tía. “Ella asumió ese rol aunque no era lo más cómodo, porque mi mamá tenía mucha paciencia y mi tía no tanto. Y yo no era un niño fácil”, reconoce. Cuenta que estuvo en varios establecimientos, hasta terminar su educación media en la Escuela 1 Leoncio Araneda Figueroa. “La misma donde estudió el presidente Juan Antonio Ríos”, dice con orgullo y risa.

En el espacio “Creativo”, donde también abordó sus experiencias con los registros akáshicos y su obsesión con los estudios del antiguo Egipto, contó sus primeros experimentos con la música: “Empecé escribiendo temas, imaginando discos de rap. En un cuaderno dibujaba el nombre del disco, hacía una lista con los títulos de las canciones, escribía letras. Fue después que descubrí las batallas y el freestyle. Me gustó por un tema de accesibilidad”.

“Pensar en grabar en un estudio o algo así en Cañete, era difícil, había uno que cobraba 200 mil pesos por un tema. Con mi crew, buscando opciones, empezamos a improvisar y a ver las batallas”. Su primer referente, cuenta, fue el venezolano Mc Klopedia. De los chilenos, menciona que Stigma le hizo entender “algunas cosas” y que Nitro y Kaiser le parecían “muy buenos”.

El momento epifánico en la vida de Teorema vendría con la llegada de la BDM a la octava región. En corto y meteórico como su ascenso en la escena: en 2015 y con 16 años recién cumplidos disputó su primera final internacional contra el mexicano Aczino, probablemente el contrincante más duro que un freestyler puede enfrentar.

“No gané, pero tampoco perdí”, recuerda sobre ese momento.

EL HIJO DEL SOL

En febrero de este año Teorema liberó “TERCEROJO”, el primer sencillo de lo que será su esperado nuevo EP de THE SON OF THE SUN.

Entre los laureles del cañetino en el free están: la BDM Deluxe 2016, la God Level 3vs3 2018, un campeonato mundial que ganó junto a Kaiser y Nitro, la Red Bull Nacional Chile 2019, FMS Chile 2019, Hallofree Internacional 2021, Red Bull Regional Concepción 2022 y la DEM Fecha III 2023. Sin embargo, en paralelo ha construido una importante consistente discografía de rap y también trabajos más ligados al nu metal o al trap, bajo el proyecto “Sur Furia Alma Freestalera” y también con el nombre Mateo Elikura.

En conversación con Vamo a Calmarno el 2022 contó: “Tengo en mis planes, dejar en algún momento el free, al menos por un tiempo. Como persona claramente tengo un lado ultra competitivo, sino no podría sino estar donde estoy. Pero a veces siento que ya no tengo por qué exponerme a que me tiren tanta mierda, porque a mi no me gusta hacer eso. En la música siento que estoy más en mi frecuencia”.

Con 24 años, Teorema ya es un veterano en el mundo de las batallas. En la entrevista de “Creativo”, que es del 2022, dirá: “Me siento de una generación atemporal, porque tengo la edad de gente que está empezando, pero llevo harto más tiempo (...) Cuando los nuevos me ven y me preguntan mi edad no lo pueden creer”.

En VAC reflexiona sobre cómo ha cambiado la escena del freestyle: “Con las redes ahora puedes hacer progreso más rápido, y en menos tiempo, y se nota que algunos compiten con eso en mente, buscando un momento que se viralice en Tik Tok. Igual pienso que todos, o casi todos, compiten a toda raja y se quieren ganar un puesto. Al final, son herramientas de trabajo, y estamos todos buscándonos el pan, tirar para arriba”

Algo de esa manera de ver la disciplina lo deslizaba ya el 2019 en la citada anteriormente entrevista/manifiesto de Red Bull: “Me gusta que el freestyle sea limpio y honorable, como un samurái. Por ejemplo, que sea más que una lucha de egos y de tirarnos mierda. Yo me hago partícipe en la evolución del otro y el otro se hace partícipe en la mía. Por eso es súper importante. Nos conectamos de una forma sana como rivales y después de la batalla seguimos siendo hermanos. Pararse frente a miles de personas requiere valentía, entrega y amor”.

Vengo de un pueblo de 15 mil personas. Pasar de ser conocido ahí por cantar en las micros, entre estudiantes, gente trabajadora y adultos mayores, a vivir justo el momento de masificación internacional del freestyle, ha sido una experiencia súper intensa”, le comentó en su introspectivo capítulo de La Junta Julio César, donde también abordó la descarnadamente mediática separación con la también rapera Ámbar Luna.

“Viví una vida no normal pensando que era normal todo. Cuando descubrí el concepto de salud mental, ya de grande, uno asume que hay aspectos que uno tiene que evaluar: traumas, carencias, cosas que se ven reflejadas en las relaciones de adulto, no solo en temas de pareja, sino también de amistad”, dijo en el espacio de Youtube de la española Daruma SN.

Estar abierto a recibir esa información se vio reflejado no solo en mi persona sino también en mi freestyle. Porque en la música es más factible separar la obra de la persona, pero nosotros estamos improvisando, reflejamos directamente lo que nos falta y lo que tenemos”, agregó antes de cerrar con la siguiente reflexión:

Quiero saber hasta qué punto puedo llegar a hilar mis palabras, mi poesía. Tengo metas, como ganar cierta vaina y ver qué pasa, fluir en esos escalones y ver qué pasa. Pero creo que el camino en sí es lo que más me invita. Lo que más me gusta en el mundo es rapear”.

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