Cuarta Dimensión: El llanto de la virgen

En el santuario de Lo Gallardo, cercano a San Antonio, una imagen de yeso de la Virgen de Lourdes llora lágrimas de sangre. Mientras algunos lo ven como el augurio de desgracias, los fieles se encomiendan para pedir milagros y favores.

Era 2012. Los anuncios del fin del mundo y demases es hacían que la gente anduviera sensible ante cualquier episodio que tuviera el más leve atisbo de suceso paranormal. En medio de ese mar de incertidumbre apareció ella, con un mensaje que varios interpretaron de diversas formas.

En Lo Gallardo, sector cercano a San Antonio, la comunidad rinde tributo a la Virgen de Lourdes. Es más, el nombre del santuario local la glorifica, por lo cual miles de fieles llegan todos los meses a dar gracias o pedir favores.

Fue ahí cuando un hecho llamó la atención de todos. Mientras una trabajadora realizaba el aseo en la gruta, vio que de los ojos de la Virgen emanaba un líquido de tonos rojizos.

Con estupor, se acercó a ver la escena, notando que los ojos de la virgen estaban completamente rojos y que, de forma increíble, lágrimas de ese mismo color caían por sus mejillas. Casi impregnadas en la loza, la misteriosa sustancia alertó a todos.

Asustada, la muchacha fue a conversar con el párroco para relatarle lo sucedido. Éste la siguió y quedó sorprendido al ver la imagen. La Virgen con mirada perdida efectivamente lloraba sangre, pero él, sigiloso, quiso mantener todo en el hermetismo.

Pese a ello, rápidamente toda la comunidad se enteró del hecho y muchos se trasladaron al lugar para ver el milagro. Fueron miles los que quedaban asombrados al ver la imagen inerte con esas manchas que salían de sus ojos.

Los más devotos comenzaron a pedir milagros e intervenciones divinas a la guardiana, mientras los menos creyentes no daban crédito de lo sucedido.

Aunque la voz de alerta la pusieron algunos fieles que aseguraban que las rojizas lágrimas de la virgen auguraban que algo malo sucedería. Se afirmaba que no era primera vez que el hecho sucedía, pero que en las ocasiones anteriores la congregación supo mantenerlo en secreto. Ahora todo era diferente.

De rodillas, enfermos terminales, gente sin esperanzas y todo creyente que buscaba una solución a sus problemas fue cayendo a los pies de la virgen. Algunos rezaban, otros le hablaban fuerte para que escuchara sus plegarias, mientras que el resto sólo se dedicaba a contemplarla en silencio.

La fecha coincidió justo con el día de la madre de 2012. Fue así que a la imagen virginal la llenaron de flores, globos y obsequios para que protegiera a la población y su llanto no fuese más que una advertencia.

El diácono del lugar puso la cuota de calma en ese momento, pero para los seguidores eso poco importó. El hecho se investigó científicamente, pero nunca se entregaron los resultados concretos sobre dichos análisis.

Según los feligreses, el suceso se ha repetido en otras ocasiones, sólo que se ha mantenido con más sigilo para no exaltar a una población carente de fe y que busca en la virgen la respuesta a todas sus penurias.

Esto suceso no es exclusivo de Chile, ya que hay casos documentados en Brasil, Italia y otros países que han vivido situaciones similares, todas vinculadas a hechos que luego se convertirían en tragedia. Afortunadamente en Chile, nada de eso ha sucedido, pero alerta ya está.

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