Por Eduardo OrtegaDiego Sáez, garganta de la NBA en Chile, anticipa las finales: “El campeón será nuevamente Oklahoma”
Fanático del básquetbol desde niño, influenciado especialmente por lo que ocurría en su ciudad natal, Valdivia, donde el juego se respira con un pulso febril, Diego Sáez dedicó años a la narración de la Dimayor y campeonatos sudamericanos, quizás a la espera de una oportunidad como esta: hoy es parte del equipo de TNT Sports y HBO Max que lleva la NBA, la mejor liga del mundo, a la casa de los chilenos. Aquí, el periodista cuenta con entusiasmo cómo es narrar a los mejores, compartir con tipos como Carlos Delfino, oro olímpico en Atenas, y explica por qué OKC tiene todas las de ganar el anillo.

La arremetida inicial de un San Antonio prendido fuego, impulsado por el bombardeo perimetral de Victor Wembanyama y Devin Vasell, quince puntos a nada, sugería una jornada en paz en el Frost Bank Center. Pero Oklahoma no aceptó entregarse así como así y, lentamente, arrancó el plan remontada echando mano a su amplio banquillo y, claro, exprimiendo los minutos de descanso de Wemby. Al final del primer cuarto la distancia ya se había recortado a apenas cinco puntos y para el segundo mandaban los Thunder. Ni siquiera el debut en la serie de De’Aaron Fox pudo cambiar el destino de unos Spurs superados por el influjo de Shai Gilgeous-Alexander. En definitiva, por primera vez en la temporada los Thunder lograron tomar por asalto Texas y, ahora dos a uno arriba, el domingo podrían asegurar un matchball de cara al regreso a Oklahoma. Los Spurs desde luego tratarán de impedirlo, igualar la serie y permanecer vivos, pero eso dependerá, en buenas cuentas, de que logren corregir a tiempo sus pérdidas en ataque y ajustar la pólvora desde el perímetro.
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Según los que saben, la del Oeste asoma como la final anticipada, después de todo enfrenta a los dos equipos en mejor forma de la liga. De un lado, el campeón vigente que, bajo la batuta de Shai y el mejor aparato defensivo, en la temporada regular consolidó su dominio (64-18, cifras que asustan a cualquiera), y del otro, un portento defensivo en construcción, hogar del jugador más singular de la división, capaz de modificar la geometría de la cancha: el francés Wembanyama.
Unas horas antes del esperado tercer pleito, Diego Sáez, garganta de la NBA a través de TNT Sports y HBO Max para Chile y el cono sur, confirmaba esta hoja de ruta al diario pop.
—Siempre se supo que en el Oeste la pelea sería mayor, en la temporada regular, en la postemporada y en las finales —aleccionó el periodista y editor de radio ADN—. Y así lo han confirmado Oklahoma y San Antonio. Para mí, el favorito en esa llave es OKC, porque tiene mucha variedad, intensidad y talento: Shai, Caruso, los Williams, Mitchel, Holmgren, entre otros. Pero Spurs tiene a Wembayama, a Vassell, Castle, por citar algunos, y le ganaron tres veces este año a domicilio a los campeones. No es poco…
—Acá las cosas están más parejas. En el Este los Knicks ya sacaron cierta ventaja…
—Si bien New York se hizo respetar en el Madison Square Garden, creo que Cavaliers responderá en casa. Jalen Brunson, OG Anunobi y el dominicano Karl Anthony Towns por un lado; o uno de mis favoritos este año, Donovan Mitchel, James Harden y Evan Mobley, por el otro, son jugadores a seguir.
—¿De entre OKC y Spurs sale el campeón como dicen prácticamente todos?
—También creo que el campeón del Oeste es el gran candidato para ganar la NBA este año. Además, esa es la final que estamos transmitiendo en exclusiva a través de TNT Sports, TNT y HBO Max, así que me la juego por uno de ellos, je. Pero ojo, que a mí en lo personal me gusta mucho lo que han jugado este año los Cavs, y los Knicks se han hecho muy fuertes como locales, en una temporada en la que además ganaron de entrada la NBA Cup.
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De seguro a Sáez no-pocos lo recordarán por los años que dedicó a la cobertura de Universidad de Chile en ADN, pero incluso antes de entregarse a los vaivenes del conjunto azul, lo suyo era el básquetbol.
Valdiviano —“donde se respira y se vive basket”, apellida rápidamente—, con diecisiete años arrancó su actividad transmitiendo los partidos en el Coliseo, de la vieja Dimayor, para la radio San Sebastián. Aún en el liceo, digamos, se fraguó al calor de las transmisiones de su ciudad y las enseñanzas de sus mayores dentro del estudio, al igual que otros insignes como Fernando Solís, Francisco Eguiluz o Cristián Chico Pérez. Ya en Cooperativa, las cosas cobraron otra dimensión: transmitió a nivel nacional temporadas completas de la Dimayor, Encestando una Sonrisa y campeonatos sudamericanos. Y con la llegada de la TV cable, y con ello la NBA en vivo, descubrió otros estilos de narración que lo removieron por dentro. Con más datos y estadísticas, algo que acá no se usaba demasiado. “Llevar números, junto con describir el juego”, resume Sáez, “son claves en este deporte”.
Años después, el periodista es quien ahora pone alma y palabra a la NBA, la mejor liga de baloncesto del mundo, para Chile y el resto del continente.
—¿Cuáles son las dificultades de relatar básquetbol versus, por así decirlo, las transmisiones de fútbol?
—Transmitir básquetbol es muy entretenido, pues hay acción permanente. La cancha es más chica, el reloj te obliga a atacar y lanzar rápido, no puedes especular y es un juego de mucho ida y vuelta, con tremendo ambiente en los gimnasios.

—Te lo consulto también en términos de que aparentemente hay menos frases hechas. O hay quienes consideran igualmente algo desubicado ocupar frases del fútbol —aun cuando en algunas transmisiones se grita gol para celebrar los triples—. ¿Cuál es tu opinión con ese tipo de asuntos?
—Esto le hace más ruido a la gente que no sigue el básquetbol, porque los que hemos ido a gimnasios, para ver partidos y entrenamientos, sabemos que los mismos jugadores hablan de “gol” o de “golazo”. Entonces yo lo uso sin problemas. Ahora, por ejemplo, cuando iniciamos las transmisiones de la NBA, alguien aquí en Chile me pidió que no usara ese término “porque es del fútbol”. Pero después, ya en las transmisiones, si escuchas a un tipo como Carlos Delfino, campeón olímpico con la generación dorada de Argentina y ex NBA, que dice “golazo” con toda soltura y naturalidad, se abre la puerta y ya tienes luz verde para decirlo sin problemas. Igual, trato de no abusar de ese u otro recurso en el relato. Lo mismo que el famoso “tres, tres, tres” que uso para los triples y que para muchos es un sello, pero que uso cada vez menos. A mí, en realidad, más ruido me hace cuando dicen “ful” (sic) en lugar de “faul”, pero los argentinos lo tienen muy internalizado y, en el fondo, se entiende igual.
—¿Hay algún referente que te haya marcado en ese sentido? Álvaro Martín, Ernesto Jerez quizás.
—Excelente pregunta, porque das en el clavo justamente de uno de mis referentes. Respeto y admiro mucho el trabajo de Álvaro Martín, toda una institución entre los seguidores de la NBA. Y su dupla con el Coach Carlos Morales es tremenda, lleva años de trabajo, con un gran fiato y mucho conocimiento. Tuve el gustazo de conocerlos a ambos y compartir tras el juego de las estrellas, el NBA All Star Game, en febrero, y son dos tipazos, muy sencillos y cercanos. Pero Ernesto Jerez es, por lejos, el que más me ha marcado en cuanto a estilo. Como te dije antes, crecí viendo sus relatos en la TV cable y siempre me gustó mucho que cuenta el juego con precisión, sin estridencias innecesarias, pero dándole emoción cuando corresponde. Y entrega una cantidad de datos impresionante, además de frases que nos han marcado a todos los que hemos relatado básquetbol en distintos rincones de Latinoamérica, desde el canal más grande a la radio más modesta de un pueblito pequeño. Igual, trato de robar la menor cantidad posible de frases, porque es bueno crear un estilo propio, pero si me preguntas el mío, busca más ser como el de Ernesto Jerez que, por ejemplo, de algunos narradores argentinos, más pirotécnicos y que levantan más seguido la voz. Afortunadamente, en TNT Sports tengo la gran excepción de la regla, pues mi compañero trasandino Leo Margo es extraordinario. Narra bien, conoce un montón, maneja gran cantidad de información y ha tenido una temporada de debut en la NBA que ha sido extraordinaria. Aprendo mucho de él. También de Javier Sabath, nuestro narrador de Puerto Rico, que tiene su propio estilo y acento, pero que también le pone mucha pasión y frases propias muy características.
—Cómo te has sentido tú con esta oportunidad, relatando y compartiendo con tipos como Carlos Delfino, Nicolás Casalánguida y el resto del equipo.
—Uy, la verdad es que me he sentido increíble. Es un equipazo en todo sentido: como compañeros son un siete y de básquetbol saben un millón. Lo mejor: todos estamos viviendo nuestras primeras experiencias a este nivel, tenemos recorrido de muchos años en el básquetbol, en distintos roles todos, pero transmitir la NBA, que es la mejor liga del mundo, y para dieciséis países en toda Latinoamérica es otra cosa, algo tremendo. “Cabeza” Delfino es un supercrack, pero al aire juega para el equipo y fuera del aire es un tipazo, muy sencillo y divertido, lleno de anécdotas. Lo mismo Carl Herrera, que estuvo largos años en la NBA de los ’90, esa que nos marcó a muchos como generación, y fue campeón dos veces con Houston Rockets. Compartí con él en Los Angeles durante el All Star y es una persona increíble, además que la gente lo quiere y lo respeta mucho. Y están los coaches, Nico Casalánguida, Tomás Lamas y Carlos González, entrenadores de primer nivel, uno campeón de América con Boca, otro de G-League que es la liga de desarrollo de la NBA y el otro de selección. O sea, tipos de primera línea, totalmente vigentes y que tienen un enorme conocimiento del juego. Para mí es un honor compartir cada transmisión con cada uno de ellos. Todos me han hecho sentir muy bien, y, como en el basket, cada uno tiene su rol. Yo soy el que cuenta lo que pasa, ellos lo analizan. Yo tengo que repartirles el juego para que ellos se luzcan con las clavadas o los triples. Es trabajo de equipo. Y como en el basket, si me toca entrar, incluso saltando desde la banca o sin ser un jugador estelar como mis compañeros, tengo que entrar y dar lo máximo.
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Con los Thunder dos a uno arriba en el marcador, el Juego 4 del Oeste reviste especial importancia: de regreso al Paycom Center, el cuadro que lidera el doble MVP de la temporada regular, Shai Gilgeous-Alexander, buscará cerrar de una vez por todas la llave ante un San Antonio Spurs que se entrega a la magia de su as, Victor Wembanyama. En el Este, en cambio, Cleveland Cavaliers buscará en casa entrar en una serie que tiene por lo pronto muy bien aspectado a New York Knicks (2 a 0 arriba; el Juego 3 se disputará hoy a contar de las 20.00 hrs).
TNT Sports y HBO Max transmitirán en exclusiva el devenir de las finales de la Conferencia Oeste.
El Juego 4, este domingo 24 de mayo, tendrá lugar en Oklahoma desde las 20.00 hrs. y el 5, misma locación, el martes 26 de mayo a las 20.30.
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—Diego, tu apuesta: ¿cuál será la llave decisiva… y el campeón?
—Si tuviera que jugármela: el campeón será nuevamente Oklahoma. Y en la final enfrentará a los Knicks. Muy a mi pesar, porque me gustan mucho los Spurs de un lado y transmití muchos partidos de Cavaliers, que es un equipo muy entretenido de ver.
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