El “alma de niño” jamás envejece…

Autor: La Cuarta

La Cuarta quiso saludar a los pequeños de la casa en su día, pero también le rindió un homenaje a estos famosos que sacaron del baúl sus mejores postales de infancia. Sí, recuerdos en el barro, con amigos, tocando timbres y hasta jugando con bichos.


“Niño, deja ya de joder con la pelota. Niño, que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca”, ¿le suena? Sí, es la canción de Joan Manuel Serrat que más de alguno recordará hoy, en una nueva celebración a los más pequeños del hogar en su día.

Claro que La Cuarta fue más allá y quiso compartir con la pípol algunos recuerdos de los famosos en su infancia. ¿Imagina, por ejemplo, quién tuvo una mesa de pimpón con las medidas equivocadas o quién se tiraba “piqueros” en el trigo, en el campo de sus abuelos? Descúbralo a continuación… ¡Y feliz día a grandes y chicos!

Fernando Godoy

“Yo recuerdo mi infancia bastante entretenida en términos de movimiento, fue súper artística. A los cinco o seis años mi papá me metió en clases de música, canto, baile. Nunca tuve problemas de personalidad, siempre entretuve a mi familia, cuando me retaban hacía show para que me quitaran el castigo. Creo que Lua sacó muchas cosas mías (de su madre también), con ella intento generar los espacios para que se entretenga, para que se desarrolle en lo que más le guste”.

Sabrina Sosa

“Era tremenda, muy traviesa y tímida también. Me criaron independiente desde chiquitita. Me gustaba jugar con barro, saltar zanjas, era la época de las calles con tierra. También era de trepar, correr, muchos juegos de movimiento físico. Y no pescaba las muñecas, no me gustaba. Mi juego favorito era vender en un almacén, la oficina o el video club”.

Polo Ramírez

“Fui un niño muy feliz, querido por mis padres y compinche de mi hermano mayor, que tiene un año más que yo. Era introvertido, pero también inquieto. Mi infancia fue puro juego, aventura y descubrimiento. Las cosas importaban poco: para eso estaba la calle, el cerro y los potreros. Ahí estaban los amigos, los bichos, las ranas, las culebras, lo inesperado. En ese tiempo no había un Día del Niño, pero yo sentía que era todos los días”.

Igancio Valenzuela

“Tuve una niñez muy feliz. No me faltó ni sobró nada. Era de ver mucho a mi abuelo en El Quisco, mi papá me llevaba al estadio y para la Pascua me regalaban guantes de arquero. Sobre la foto, en el jardín al que iba se hacían muchos shows, y esa debe ser del año 83. No me acuerdo bien del sketch, pero sí tengo noción de ‘Don Fermín’. Y como en mi hogar siempre tenía hartas pelotas, fui con una de ellas”.

Martín Cárcamo

“Cuando chico era hiperactivo, dormía poco y volvía locos a mis padres. Me pasaba de revoluciones y me desmayaba, el diagnóstico fue ‘pequeño monstruo’. Teníamos un club con los compañeros de pasaje, una pandilla. Salíamos a pegar chicles a los timbres, armamos pista de bicicletas, rompíamos vidrios. Mi regalo perfecto fue una mesa de pimpón que construyeron mi papá y unos maestros, pero se equivocaron en los cálculos, quedó más angosta y larga. Fue con mucho cariño, no tenían para comprarme una mesa”.

Maly Jorquiera

“De chiquitita tenía perso, me gustaba cantar, bailar, me creía Rafaella Carrá. Hacía show en la familia, era nuestro panorama. Mi comida favorita siempre fue tallarines al pesto. Tengo dos hermanos, soy la del medio, y me llevaba mal con los dos, jajajá. Era muy coqueta. Las niñitas en primero básico iban con faldita, zapatos de charol, y yo me subía la polera para que fuera peto, mostraba la guata”.

Julia Vial

“Era muy querendona de los animales. Mi primera mascota fue ‘Misifus’, una gatita maravillosa. Desde ahí siempre estuve rodeada de perros, gatos, gallinas. Una infancia feliz y con estos amigos”.

Jean Philippe Cretton

“En enero y febrero pasaba harto en Victoria, en el campo de mis abuelos. Recuerdo el proceso de la trilla, el olor, y cuando la máquina terminaba, tiraban el trigo dentro del ‘Coloso’ y yo me metía, era como una piscina. Casi me ponía a nadar adentro. En mi infancia era creativo, pero quitado de bulla, independiente. No era el florerito de mesa, pero tampoco andaba escondido en las piernas de mis papás”.

Carla Zunino

“Fui una niña muy querida, tuve seis años de hija única, fundida. Mis papás trabajaban y me dejaban con mi abuela o mi tía, era una familia de mucho esfuerzo. Cuando llegó mi hermana las cosas cambiaron, ya no era todo para mí, jajajá, pero el amor se multiplicó. Me tocó acompañar a mi papá a trabajar, era vendedor, llevaba un maletín. Íbamos a los locales, decían que yo era su secretaria y me daban dulces. Yo miraba a mi papá y lo veía como un superhéroe por cargar ese maletín tan pesado”.

Dayana Amigo

“Mis papás me criaron con mucho amor, pero eran súper estrictos. No veíamos tele, jugábamos con mi hermana mayor entre nosotras. Nunca fuimos de cable o tecnología, fue una infancia súper sencilla. Yo fui más bien tímida”.

Claudio Iturra

“Podía pasar todo el día buscando arañas y cuando íbamos a la playa, me ponía donde reventaba la ola para que me diera vuelta como lavadora, jajajá. Y me gustaba disfrazarme de indígena”.

Claudia Conserva

“Tuve una infancia libre, feliz, inocente. Jugaba con mi hermano mayor Renzo a manguerearnos en el patio, cocinaba con tierra y me maquillaba con los cosméticos de mi mamá”.

Eduardo Fuentes

“En mi época del kinder siempre andaba amurrado, nunca participé en ninguna actividad. En primero básico una profesora me puso a animar cosas y no paré más. Es gracioso ver las caras que ponía”.

Top de La Cuarta

Seguir leyendo