Crónica de un adiós: así se vivió la llorada despedida de Ángeles Araya en el Aquí Somos Todos

Autor: Guido Macari

La periodista lideró el programa vespertino durante un año y medio, ayudando a más de 400 familias. Mientras ahora pasará a la animación del matinal de Canal 13, su último capítulo al frente del Aquí Somos Todos fue preparado para sacarle varias lágrimas. El diario pop estuvo detrás de cámara y conversó con los protagonistas.


Ángeles Araya no tiene idea de lo que se le viene.

En el equipo de Aquí somos todos (Canal 13) saben que la conductora “es buena para llorar”. Así que quieren darle una despedida que la emocione, que las lágrimas le broten.

El programa está dedicado casi completo para la saliente conductora. De hecho, solo durante los primeros 15 minutos darán algunos detalles sobre la noticia del día: pasado el mediodía encontraron viva a la adolescente de 16 años que estaba desaparecida en Limache desde el lunes… Después, todo será en honor a Ángeles.

No quieren que pase lo mismo que con Sergio Lagos en su última aparición en Bienvenidos, luego de que la contingencia noticiosa obligara a acortar su despedida del matinal a solo un par de minutos.

Tras la información sobre la niña de Limache, el programa debiese irse a una tanda comercial.

—Piensas que estamos en comerciales en estos momentos —le dice el panelista y activador Jairo Valdés—. Pero no.

“Una colección de mocos”

El capítulo del martes 31 de agosto recién comienza y todo “está preparado para llorar”, comentan en el 13. Es más, la periodista confiesa que “no me sé la pauta, no me han dejado participar”.

Aún no sucede nada espectacular, pero ella ya saca un pañuelo y se da unos toquecitos en los ojos, como tanteando si ya hay alguna gotita prematura. El pronóstico de meteorología parece que dará en el clavo.

Aparecen en pantalla los nuevos conductores del Aquí somos todos, Sergio Lagos y Angélica Castro, que saludan a Ángeles, aunque desde otro estudio. Ambos se ponen en marcha por los pasillos y el patio del canal en busca de su colega, mientras de fondo suena “Los caminos de la vida”, de Vicentico, envolviendo todo en una atmósfera lacrimógena.

—No quiero llorar, lloro tanto —dice la figura saliente que en las próximas semanas asumirá la animación del matinal Bienvenidos junto a Mirna Schindler —. Espero haber estado a la altura.

En este programa que se estrenó en abril del 2020, y que ha logrado “más de 400 historias resueltas”, el sicólogo Daniel Sánchez se declara cómicamente a Ángeles: “Te amé desde el día en que te conocí”.

También aparece la doctora Carolina Herrera, quien dice que “no vengo los martes, pero insistí en venir”. Mientras en el estudio alguien se pregunta si los nuevos animadores “serán capaces de llenar el vacío que deja Ángeles?”.

Cada tanto, entre medio de videos del recuerdo, mensajes y palabras de despedida, la conductora está a cargo de entregar un aviso comercial. Pero le cuesta, su voz se quiebra y es Angélica Castro quien toma la batuta.

Después, viene una última tanda de comerciales. Mientras esperan, el sicólogo Diego se toma una selfie con Ángeles, y luego les saca una foto a ella con la doctora Herrera.

La animadora mira los pañuelos usados que ha dejado sobre el mesón.

—Tengo una colección de mocos acá —dice entre risas.

Irrumpe el padre

Y así el programa llega al último segmento del capítulo, el cual incluirá quizá la mayor sorpresa para Ángeles, cuando descubre quien aparece en pantalla.

—¡Mi papá! —exclama ella.

Mientras, detrás de cámara, una voz anónima grita, a modo de chiste: “¡suegro!”.

Todo el equipo técnico y de producción del programa trae puesta una polera negra que tiene estampada con letras blancas la frase “#TeQueremosÁngeles”.

—Hola, hijita —le dice el padre, Eduardo, de 68 años, a la conductora—. Se terminó el ciclo pero empieza uno mejor. Gracias a tu esfuerzo y perseverancia, te deseo lo mejor. Sabes todo lo que te quiero. Te deseo lo mejor y cuenta conmigo siempre.

Eduardo aprovecha el espacio para despacharse una infidencia, y habla del rol clave que jugó para que su hija estudiara periodismo.

Más tarde, con el diario pop, ella recuerda que tras salir del colegio quería estudiar psicología. Pero cuando se iba a matricular, su papá le dijo:

—No, creo que estás equivocada, te veo en otra cosa.

—¿Pero en qué cosa, papá?

—…. En periodismo.

—¿Pero qué voy a hacer yo de periodista?

—Anda, anda.

“Y entré y me encantó”, cuenta la futura conductora matutina. “Y aquí estoy”.

Pizzas, espumante y “el enojo de los vecinos”

Poco después, las cámaras se apagan y en los monitores del canal aparece la doctora Ana María Polo con Caso cerrado. Pero todos los ojos están puestos en la despedida.

—¡Que lindo, equipo, muchas gracias! —dice Sergio Lagos, quien le pide a todos que se acerquen para tomarse una foto juntos.

Y así lo hacen, posan frente a las cámaras y luego, entre varios toman a Ángeles, quien queda de costado, suspendida en el aire, con los brazos extendidos.

Mientras, se empiezan a sentir el olor de las varias pizzas que ponen sobre mesas plegables; las de aceitunas y pimentón resultan ser las menos apetecidas. Vienen en cajas que, con plumón, tiene escritas frases como “Te extrañaremos, Ángeles” o “Mucho éxito en lo que viene”.

También hay algunas botellas de espumante, bebestible que es servido en pequeños vasitos de plástico. En tanto, Sergio y Angélica conversan con algunas de las familias que han recibido ayuda del programa y que están en el estudio para este capítulo especial; algunos incluso le llevaron flores a Ángeles.

La nueva conductora se toma un momento para hablar con el diario pop. Recuerda que conoció a Ángeles cuando supo del programa; de hecho, cuando vivía en Miami la llamó por teléfono. «No nos conocemos, pero te deseo lo mejor de lo mejor», le dijo ese día, tras el cual “armamos una relación súper bonita de llamarnos, de encontrarnos”.

Luego, los nuevos conductores comentan la junta de bienvenida que hicieron el fin de semana, en la cual Angélica fue la anfitriona; todo el equipo fue invitado, e incluso la propia Ángeles asistió. El momento de canto y guitarra fue el punto alto de aquella noche de sábado.

—Y los vecinos se enojaron —comenta Sergio, aunque advierte que “estamos partiendo, que se preparen”, y ríe.

La retirada de Angélica y Sergio

Por un momento Ángeles desaparece del estudio para dar una entrevista, pero vuelve minutos después. Aún restan las últimas palabras, en la intimidad, con las cámaras y micrófonos apagados.

Entre medio, los nuevos conductores, Angélica y Sergio, se despiden y se retiran, como para dejar un último momento a Ángeles con el equipo, quien reaparece en el estudio.

El periodista Felipe Gerdtzen, que es parte del grupo, sin que nadie se lo pida, toma una guitarra y la gente se ubica a su alrededor. Todos cantan a coro la mítica canción de Nino Bravo, “Un beso y una flor”.

—¡Aplaudan! —ordena Gertzen con el instrumento en sus manos.

Y todos le hacen caso, aplauden y entonan: “¡Es ligeeeeero equipaaaje/ Para un tan largo viajeeee/ Las penas pesan en el corazóóóón!”.

El canto termina y viene un brindis, y todos levantan sus vasitos. La doctora Herrera pasa buena parte del rato con Ángeles, le conversa, aprovechando ese último ratito. Luego el productor ejecutivo, Rodrigo Bustos, lidera unas últimas palabras dedicadas a la conductora, quien tiene a todos a su alrededor.

—Para mí ha sido un honor, ha sido una bendición poder conocerlos, por representarlos en la pantalla —expresa ella.

Sobre su nueva etapa en el matinal, dice que “no habría sido capaz de decir que sí si no fuera por Aquí somos todos”. También, tal como lo hizo en vivo ante las cámaras, vuelve a pedir disculpas por los errores cometidos.

Más tarde, le comenta al diario pop, que esa disculpas no responden a ninguna equivocación en especial, simplemente “de repente uno trata de poner lo mejor de sí, pero, pucha, se equivoca porque no sigue la instrucción, porque dice algo que no corresponde, porque te sales del libreto, porque no estás a la altura”.

“Asumir los errores también te hace más grande, porque los reconoces y trabajas para mejorar”, reflexiona.

Luego, sobre el futuro de Sergio y Angélica, alguien en el estudio comenta que “los conductores que entran la tienen más difícil”.

Acto seguido, Ángeles da unos pasos al medio del escenario, se pega en el pecho de orgullo y grita orgullosa:

—¡Toma, toma!

“Soy feliz en la pega que hago”

Ya ha pasado media hora desde que el capítulo se terminó y nadie se quiere ir.

La doctora Herrera le habla a Ángeles sobre su futuro en Bienvenidos: «Mantén tu esencia». También, una dirigenta social pide la palabra, y le habla a la conductora: «Me dolió mucho cuando supe que usted se iba, pero tiene que crecer».

Luego, consultada por el diario, Ángeles dice que seguirá ligada al Aquí somos todos como activadora.

—¿Crees que me van a soltar?, ni cagando —dice riendo—. Me va a tener aquí, pegada, y yo feliz.

También, declara que el momento más emocionante de la despedida fue cuando apareció su papá. “Mi papá representó… todo lo que soy”, parte diciendo, pero se detiene porque afloran algunos lagrimones.

—Siempre se lo reconozco, en privado y públicamente, que él es mi pilar fundamental —continúa—. Lo que dijo me cagó porque, en realidad, es lo que me dice todos los días: la perseverancia, el trabajo, la dedicación, el respeto por el otro y trabajar con convicción. Es la única manera de alcanzar el éxito. ¿Y qué es el éxito? Ser feliz. Nada más. Soy feliz en la pega que hago.

Mientras, la doctora Ana María Polo habla en las pantallas del estudio, pero está en mute, nadie, nadie la escucha.

Revive el capítulo completo

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