Poder decir adiós es crecer: el canto final de Gustavo Cerati

Un día como hoy, hace 13 años, fue la última vez que escuchamos a Gustavo Cerati antes de su fatídico final.

Hoy es un día triste para el rock, ya que se cumplen 13 años desde el último concierto que realizó el cantante argentino, Gustavo Cerati.

Fue el sábado 15 de mayo de 2010 cuando vimos a Gustavo Cerati por última vez en el Estadio de Fútbol de la Universidad Simón Bolívar en Caracas, Venezuela, para dar fin a su gira denominada “Fuerza Natural”, que había comenzado hace un año.

Nada hacía presagiar lo que vendría después, cuando sufrió un accidente cerebrovascular, que lo dejó en coma durante cuatro años, para finalmente dejar de existir en septiembre del 2014.

Durante su última aparición, el cantante parecía simpático y cercano a sus fanáticos, firmó autógrafos, repartió fotos y hasta recibió un poema de una seguidora.

El canto final de Gustavo Cerati, el último concierto del argentino, antes de su deceso.

Sin embargo, su salud no era la mejor, ya que según el medio “El Estímulo” el cantante “no se sentía muy bien, ya que estaba resfriado”.

Este concierto contó con una exquisita setlist, donde junto al grupo de músicos que lo acompañaban cantaron “Lago en el Cielo”, “Crimen” su hit “Trátame Suavemente”, “Déja Vu”, entre otros temas.

Arriba del escenario, muy fiel a su estilo, bromeó al interpretar sus melodías donde le decía a sus seguidores que arrancaran el paso y se lo fumaran.

El cantante se estaba preparando para una noche más en su loca vida como artista, bajaría al camarín para arreglarse e ir a cenar con todo el equipo y celebraría otra gran jornada y el fin de su gira en el restaurante Atlantique de Caracas.

Sin embargo, el festejo jamás llegó, ya que durante todo ese trayecto, el cantante sufrió una grave descompensación, que sería el inicio del fin.

El inicio del fin para Gustavo Cerati: sus últimas horas

Richard Coleman, uno de los guitarristas que acompañó a Cerati en su presentación le contó al Clarín, como percibió este fatídico momento.

“Después, nos fuimos a camerinos, nos cambiamos, cenamos y recibimos visitas. Todo en el transcurso de una hora y media. Como era el último show de esa etapa de la gira, nos sacamos una foto con el equipo. Gustavo estaba con cara de cansado. Después, él volvió al camerino y se quedó solo”, comenzó diciendo.

Al rato, tuvo una isquemia. Perdió el control sobre la mano y el brazo, y fue socorrido por alguien del equipo. En los pasillos, encontré un movimiento muy raro. Adrián Taverna me miró con una cara de que algo malo había pasado. Llegaron los paramédicos y le controlaron la presión. La camilla se lo llevó consciente y crucé miradas con él. Tomó un tiempo disolver por completo la atmósfera de celebración que aún imperaba”, comentó.

El canto final de Gustavo Cerati, el último concierto del argentino, antes de su deceso.

Tras el grave momento que vivió, la voz de “Adiós” fue trasladado rápidamente el Centro Médico Docente la Trinidad, donde no entendía lo que estaba ocurriendo con su cuerpo.

Así lo reveló Juan Morris, en el libro “Cerati, la biografía”, Juan Morris, periodista y escritor argentino, cómo vivió el cantante este momento.

“Al día siguiente, Gustavo se despertó en la clínica consciente pero confundido. El sueño no había tenido su efecto reparador y después de unas horas de inconsciencia se sintió, por primera vez, en un cuerpo que no le respondía del todo. No podía hablar y su costado derecho estaba entumecido, como si sus funciones cerebrales estuvieran replegándose de una parte de su cuerpo”.

“Se tocaba el brazo, lo agarraba y lo levantaba sin conseguir que se moviera. Un rato después se puso a golpear la baranda de la cama con la mano izquierda con un ritmo fastidiado, lleno de impotencia”, agregó.

“En un momento, se sentó en la cama y trató de levantarse, pero tenía varias cánulas conectadas, así que Adrián Taverna tuvo que ayudarlo a caminar esos dos metros hasta el baño. Cuando entró, se vio en el espejo, se quedó quieto y empezó a tocarse la cara, extrañado. Lo miró a Taverna a través del espejo y después volvió a mirarse”, indicó.

“La comisura derecha de la boca se le había dormido y le daba un rictus de rigidez al lado derecho de su rostro. Su cara ya no era del todo su cara”, expresó en el texto.

Fue dos días después cuando se confirmó lo peor, se había desarrollado un ACV en su cabeza, su cerebro había sufrido una grave inflamación que ejerció una enorme presión en el cráneo y que obligó a realizar una operación de urgencias, de la cual jamás despertó.

Todo esto fue el inicio del final para una de las voces más poéticas del habla hispana y que dejó con el alma herida a toda una generación amante del rock.

El canto final de Gustavo Cerati, el último concierto del argentino, antes de su deceso.

COMPARTIR NOTA