Demente

Las confesiones de Ingrid Cruz y Paty Rivadeneira: desempolvan su relación “lésbica adulta” en Demente

“Una pareja madura puede tener una vida sexual apasionada y divertidísima”, reconocen las integrantes de la nueva teleserie nocturna de Mega.


Desde el estreno de Demente, son varios los personajes que llamaron la atención en las redes sociales, donde los ciberociosos le sacan humito al smartphone comentando lo que va ocurriendo en cada episodio.

Y en ese contexto, dos que se robaron la película desde el capítulo uno fueron Javiera y Flavia, dos lesbianas en “edad madura” encarnadas en la teleserie nocturna de Mega por Ingrid Cruz y Paty Rivadeneira, respectivamente.

Según se ha visto en estas primeras semanas, Flavia tiene una vida armada con Dante, un esposo prepotente y maltratador, con quien tiene una hija adolescente. Sin embargo, cuando nadie la ve se libera y sucumbe ante los encantos de la coqueta policía.

De hecho, sobre esos secretos ambas hablaron con La Cuarta, donde analizaron sus personajes y el fenómeno que generó entre los fanáticos de Demente. “A Flavia lo construí inspirándome en mujeres que yo conozco que sufren de maltrato psicológico, físico, pero la verdad es que es un personaje que estaba muy bien escrito. Y por lo tanto bastó entrar en el juego que Pablo Illanes nos propuso”, reveló de entrada Rivadeneira.

Además, se refirió a los sentimientos que le generó interpretar este papel.

“Puedo comprender ese tipo de elección, de deseo, de identidad de género. De orientación sexual. Lo puedo comprender perfectamente. A mí las mujeres también me gustan. Las encuentro sumamente bellas. Por lo tanto, ha sido un placer interpretar a esta mujer”, sostuvo.

Eso sí, reveló que más que tocar un tema de una mujer lesbiana, que “para las nuevas generaciones es bastante común”, le parece más atractivo representar a “una mujer lesbiana adulta, que ya tiene una vida hecha. Es una realidad realmente oculta, invisibilizada y muy poco conocida. Y espero que este personaje le sirva a otras mujeres para poder tomar la decisión de rehacer sus vidas, siendo honestas consigo mismas respecto de su orientación sexual y su identidad de género”.

Incluso, se animó a tocar el lado más íntimo de la vida de una madura que atraviesa ese tipo de circunstancias.

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“En el caso de Flavia la pasión no se pierde porque ella está sintiendo esta pasión. Es la primera vez en muchos años que reconoce esta pasión, esta atracción por otra mujer. Y el corazón no envejece. Así que para ella al menos no hay un impedimento de la edad. Ella se cuestiona. Se frena porque está casada y tiene principios muy férreos respecto del matrimonio, la familia. Y ha dedicado su vida a eso, a su hija, entonces tiene un conflicto súper fuerte de convencerse a sí misma y por supuesto a los demás de lo que siente por Javiera. Lo que siente por las mujeres. Yo creo que es súper interesante, además, mostrar que una pareja madura puede tener una vida sexual apasionada y divertidísima”, aseguró Rivadeneira.

“Eso se muestra muy poco. Y todavía siguen habiendo muchos prejuicios respecto del cuerpo maduro, de un cuerpo más viejo, que ya está gastado. Y creo que esos tabúes van cayendo como van cayendo los estereotipos de belleza o que una mujer no puede ser gorda. Y creo que eso es una labor que la ficción puede hacer. Es borrar, botar viejos tabúes y paradigmas, y decirle al público que todos tenemos derecho a una sexualidad plena, que no tiene que ver con nuestra salud ni con nuestra belleza física”, finalizó.

Amor maduro

Por su parte, Ingrid Cruz también coincide con los dichos de su “pareja tevita”.

“Para mí es una gran oportunidad que me den la posibilidad de hacer personajes de la comunidad LGTBQ+. Ha sido maravilloso. Me parece muy importante que se toquen estos temas desde la naturalidad y no desde la gravedad de que alguien sea lesbiana porque muchas veces por ahí pasan los temas. Aquí mi personaje es simplemente eso y creo que es lo agradable de mostrar. Que no haya un juicio o prejuicio por su orientación sexual”, complementó.

Y en ese mismo sentido, agregó: “Me parece muy interesante mostrar el amor en mujeres adultas y sobre todo lesbianas. Desde el punto de vista de la posibilidad de enamorarse pero también la posibilidad del atractivo físico. Que no se pierde. Es mucho más interesante tocar ese tipo de puntos”.

Por último, se refirió a las diferencias que existe en una relación de pareja lésbica más joven comparada como una más madura, como es la que representan en Demente.

“No sólo pasa por un atractivo físico, que también lo hay. Sino que pasa por un interés. Por una preocupación. Por ser más maduro. Es muy entretenido mostrar esas aristas. Y la pasión no se pierde. Muy por el contrario. Creo que a la medida que uno va cumpliendo años hay mayor goce”, cerró.

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